ANCLAJES

Apuntes de psicologia 5 de agosto del 2008

ANCLAJES

Empecemos por el principio. Hablar de anclajes es algo muy básico dentro de la PNL, así que los anclajes forman parte de la vida diaria de cualquier profesional de la PNL. Pero cuando hablamos de anclajes, no estamos hablando de cosas raras, de nada esotérico, ni de tecnologías ultramodernas. El mundo está lleno de anclajes, nuestra vida se rige por anclajes, nuestras relaciones con nosotros mismos y con el entorno se rigen por anclajes. Pero la mayor parte de la gente no es consciente de la fuerza de los anclajes que están marcando su vida, que determinan sus ensaciones y sus conductas.

El otro día yo iba por la calle y al pasar por delante de una tienda de juguetes percibí un olor a plástico. Inmediatamente mi cerebro empezó a buscar en su interior qué era aquel olor. En milésimas de segundos entontró la respuesta. No sólo me vino el recuerdo (yo estaba sentadito en una mesa jugando con un juego de construcciones de plástico, había un señor mayor y otros críos alrededor), sino que me vino la misma sensación que yo tuve el primer día que fui al colegio cuando tenía cinco años (sensación muy desagradable de soledad, de abandono y de miedo). Habían pasado muchos años desde entonces y yo no había vuelto a oler aquel olor, pero en mi cerebro se había quedado  “anclada” la asociación entre aquel olor y la respuesta emocional.

Un anclaje, pues, es la asociación automática entre un estímulo y una respuesta emocional. En anclajes se fundamenta la publicidad, anclaje es lo que me hace tener hambre en un momento determinado del día, anclaje es lo que me hace emocionarme cada vez que oigo “Mediterraneo” de Serrat (me viene a la cabeza mi primera novia), anclajes son esos olores que nos transportan a otras épocas y a otros lugares. Los anclajes se producen a través de los sentidos y por lo tanto pueden ser visuales, auditivos, kinestésicos, olfativos o gustativos, o bien, una mezcla de algunos de ellos.

Existen anclajes positivos, cuando nos traen una buena sensación o nos ayudan a realizar alguna tarea (¿en qué momento te acuerdas que te tienes que lavar los dientes?), o anclajes negativos, cuando la sensación es mala o nos obliga a realizar algo que no queremos (los actos repetitivos, los hábitos negativos, son anclajes). Existen anclajes conscientes y anclajes inconscientes. Los procesos de ansiedad o de depresión, por ejemplo, están basados en anclajes negativos conscientes e inconscientes.

Pero de la misma forma en que podemos neutralizar anclajes negativos, podemos crear anclajes positivos. La técnica del anclaje ha sido muy bien investigada desde hace años por los profesionales de la PNL. Podemos crear anclajes a la carta, analógicos o digitales, encadenados o apilados, fisiológicos o cognitivos e incluso, si me apuran, podemos colapsar anclajes o hacer autoanclajes.

Todo depende del gusto del consumidor :-) )   Podemos anclar sentimientos, recursos, estados…