Modelo de sustitucion de importaciones
Apuntes de economía 17 de julio del 2008
Modelo de sustitucion de importaciones
Indice
1. Lectura de Romero: La Restauración Conservadora. 1930-1943
2. La Presencia Británica
3. Díaz, Alejandro: “ Ensayos sobre la Historia Económica Argentina”
4. El Plan Pinedo
5. Lectura de Quiroga Hugo. (1930-1943)
6. Lectura de David Rock: De la oligarquía al populismo 1930-1946
7. La crisis de la época de la guerra
8. Lectura de Gino Germani: Movilidad Social En La Sociedad Industrial
9. Lectura de Persello “El Radicalismo en Crisis”
10. Crisis del 30 y partidos políticos.
11. Modelo de desarrollo: renovación o reproducción.
12. Comercialización de la producción agropecuaria.
1. Lectura de Romero: La Restauración Conservadora. 1930-1943
El 6 de Septiembre de 1930 asume como presidente provisional José F. Uriburu. Yrigoyen que había sido depuesto por una revolución que se había originado por los vicios atribuidos a la democracia (aunque una vez depuesto no había acuerdo sobre que hacer y se vacilaba entre diversas propuestas). Una de las alternativas eran los nacionalistas (que fueron los que tomaron la iniciativa) Se enorgullecían de un elitismo autoritario, que inspiraban a regímenes autoritarios. Reclamaban una forma institucional de fondo, predicando las ventajas del corporativismo y la representación funcional. Reclamaban la constitución de una nueva minoría dirigente, nacional y no enajenada al extranjero ( Que confiaban encontrar entre los militares).
Uriburu (un conservador tradicional) apoyaba a los nacionalistas porque simpatizaba con esta forma de autoritarismo al igual que otros altos funcionarios del gobierno. Sin embargo su fracaso en las elecciones hizo que a través del ejército con la Legión Cívica fuera la vanguardia de una revolución anunciada y que nunca pudo superar la intrascendencia. Sin embargo los militantes nacionalistas solo ocuparon cargos de menor importancia en distintos gobiernos provisionales hasta que al fin en el gobierno de justo decidieron que esta participación marginal más los perjudicaba de lo que los beneficiaba y se distanciaron del gobierno.
Mientras los nacionalistas proponían un camino reaccionario pero novedoso, el grueso de la clase política optaba por la defensa de las instituciones constitucionales. El gobierno vetó la candidatura de Alvear por razones constitucionales y de seguridad y los radicales volvieron a su antigua táctica de abstención electoral, dejándole a Justo (que contaba con el respaldo del ejército) el campo libre para las elecciones, pudiendo presentarse como un término medio entre la dictadura de Uriburu y el extremismo subversivo de Alvear. El radicalismo antipersonalista, el partido Socialista Independiente y el partido Demócrata Nacional eran nucleados por Justo y conformaron una alianza. A Justo lo enfrentó únicamente una coalición de los partidos Socialista (Lisandro de la Torre), y el partido Demócrata Progresista (Nicolás Repetto). La victoria de Justo, obtenida mediante el fraude electoral, no fue aplastante y la oposición ganó el gobierno de una provincia y una buena representación parlamentaria. El partido Socialista independiente pronto se disolvió, De Tomaso y Pinedo cumplieron un papel fundamental en la estructuración de la alianza y en la formación de la concordancia así como en el diseño de las principales políticas del gobierno.
La depresión de 1930. Y la opción del gobierno de mantener la deuda externa, hizo que se reduzcan las importaciones como el gasto público (El déficit del estado pasó a convertirse en un problema grave). Se requería de políticas económicas nuevas, mientras que las aplicadas por Justo y Uriburo se habían limitado a aplicar las medidas clásicas. Pero en 1933 con la designación de Pinedo como ministro de Hacienda se avanzó sobre un rumbo más novedoso principalmente a través de dos tendencias que perdurarían a través del tiempo: La creciente intervención del estado y el cierre progresivo de la economía. Otra medida importante pero menos duradera fue reforzar las relaciones con Gran Bretaña.
En 1931 se estableció el impuesto a las ganancias (antiguo proyecto de Yrigoyen) y hacia 1933 el gobierno había logrado equilibrar el presupuesto. También en 1931 se estableció el control de cambios, mediante el cual el gobierno centralizaba la compra y venta de divisas que se constituyó para asegurar la disponibilidad para el pago de la deuda externa primero y luego se comprobó que servía como una poderosa herramienta para manejar la política económica.
Además en 1935 se creó el Banco Central. Una medida que se adoptó para atenuar los efectos de las crisis cíclicas y defender a los productores locales, se comenzó a regular la comercialización de la producción agropecuaria, utilizando fondos del control de cambios, para lo cual se crearon juntas para cada tipo de actividad, la que entre otras funciones debía fijar precios mínimos. Por otro lado con la prosperidad de las décadas anteriores se había constituido en el país un mercado consumidor importante. El cierre creciente de la economía, los aranceles y la escasez de divisas creaban condiciones adecuadas para sustituir los bienes importados por otros producidos localmente. Los cambios en el sector agropecuario fueron menos notables, sobre todo en la región pampeana. La ganadería siguió retrocediendo respecto de la agricultura, al igual que en la década anterior. La producción agrícola no decayó, pese al derrumbe de los precios, aunque la situación de los productores se deterioró sensiblemente, en especial la de los más pequeños. Así la crisis y las respuestas de índole coyuntural habían creado una serie de condiciones nuevas que hacían muy difícil el retorno a la situación previa.
2. La Presencia Británica
En 1932 se firmó el tratado de Ottawa, que entre otras medidas se incluía la reducción de importaciones de los británicos desde Argentina de un gran porcentaje de carnes enfriadas y congeladas. Debido a esto se negoció en Londres entre Julio A. Roca y el ministro británico Runciman, un tratado en el cual básicamente Gran Bretaña se comprometía a seguirle comprando a Argentina la cuota de carne usual a cambio de diversas concesiones: La totalidad de las libras generada por este comercio se emplearían en el pago de la deuda, en la importación de carbón, material ferroviario o textiles (que tenían un tratamiento arancelario preferencial). A la vez se estipulaba un tratamiento benévolo para las empresas británicas que estaban en dificultades (principalmente ferroviarias y de transporte urbano). A fin de cuentas el tratamiento preferencial solo podía lograr aumentar algunas ventajas monopólicas y dilatar su ineludible deterioro (por esto fue que los directivos planearon venderlas al Estado).
Por su parte los norteamericanos, que eran discriminados con los aranceles y con el uso de divisas, retrocedieron en este mercado (aunque luego contraatacaron realizando inversiones industriales que saltaban la barrera arancelaria).
Un frente popular frustrado
A pesar de sus éxitos en lo económico, Justo fue visto como fraudulento, corrupto, y ajeno a los intereses nacionales. El Gobierno hasta 1935 había logrado avanzar sin grandes contratiempos, pero desde esa fecha se hicieron evidentes los signos de una creciente movilización social y política. Alvear, con ideales de soberanía popular y elecciones libres empezó a cobrar auge.
En 1935 se realizó una huelga de 90 días por los trabajadores de la construcción y luego la CGT realizó la única huelga de la década de 2 días al cabo de los cuales los huelguistas obtuvieron la satisfacción de una parte sustancial de sus demandas. El saldo más importante fue la creación de la Federación Obrera Nacional de la Construcción, que fue uno de los sindicatos más importantes y combativos del país. En 1935 la UCR había levantado su abstención electoral y en 1936 triunfó en las elecciones de Diputados en los principales distritos (Capital, Santa Fé, Mendoza, Córdoba), alcanzando la mayoría en la Cámara de diputados. También Alvear tenía mucho peso en el consejo deliberante. Quizás para compensar el gobierno intervenía las provincias (Por ejemplo la de Santa Fe, que era gobernada por un demoprogresista). También se reaccionó contra el nuevo sindicalismo combativo. Además se aprobó en el Senado una ley de represión al comunismo (que fue bloqueada por los diputados). El radicalismo contribuyó a mejorar la imagen de las instituciones, cuya legitimidad se hallaba fuertemente cuestionada.
En 1935 el Partido Comunista adoptaron los ideales del frente popular. Antes de esa fecha, bajo la consigna: “clase contra clase” habían combatido por igual a nazis y fascistas y a los partidos socialdemócratas a quienes igualaban a los más peligrosos enemigos del proletariado. Así el gobierno de la Concordancia fue identificado como el enemigo.
La Guerra Civil Española cuyo impacto en la Argentina fue enorme sirvió para definir más claramente aún los campos. En las derechas, la Guerra Civil integró a conservadores autoritarios, nacionalistas, filofascistas y católicos en una común reacción contra el liberalismo democrático. En la izquierda integró a radicales, comunistas, socialistas, demoprogresistas, dirigentes sindicales agrupados en la CGT y todo el sector de opinión independiente y progresista incluyendo figuras del liberalismo conservador.
La CGT que había nacido en 1930, uniendo a los grupos sindicalistas y socialistas hasta entonces separados. Sus principales años fueron duros: Dura represión gubernamental (aunque dirigida a anarquistas y comunistas) disuadía de cualquier acción demasiado militante; la fuerte desocupación provocada por la crisis restaba capacidad de movilización.
Desde 1933 la reactivación económica y la reorientación industrial empezaron a hacerse notar. La desocupación fue gradualmente absorbida y se produjo un efecto de expulsión desde las zonas rurales a los grandes centros urbanos atraídos por el nuevo empleo industrial.
Para 1937 cuando Alvear presentó sus propuestas para las elecciones de 1938, estas oscilaban entre dos posturas importantes: Una progresista y la otra de izquierda con el mencionado frente popular. En esta ocasión a Alvear solo lo acompaño el Partido Comunista, pues el socialista se hallaba en franca competencia con el radical. Hasta 1936 los socialistas habían tenido una fuerte representación parlamentaria, que se redujo drásticamente con el retorno electoral de los radicales.
En 1937 Justo pudo imponer a sus partidarios la candidatura presidencial de Ortiz, de origen radical antipersonalista como él, pero para la vicepresidencia debió aceptar a Castillo, un representante de los grupos conservadores más tradicionales. El presidente Ortiz que había sucedido a Justo en 1938 no solo mantuvo buenos contactos con los ferroviarios (organizaciones gremiales dominantes de sindicatos de transportes y servicios), sino que procuró formarse entre ellos una base de apoyo, interviniendo activamente en sus conflictos internos. El gobernador Fresco, siguiendo las prácticas del gobierno fascista italiano, declaró que su trabajo era armonizar el capital y el trabajo, al tiempo que reprimía duramente a los comunistas, legalizaba los sindicatos y utilizaba el poder arbitral del Estado para proteger a los trabajadores. El Departamento Nacional del Trabajo extendió la práctica del Convenio Colectivo y del arbitraje Estatal. Para enfrentar la candidatura de Alvear, se recurrió a procedimientos fraudulentos. A Ortiz le resultó más difícil que a Justo mantener el equilibrio con los grupos conservadores de su partido. A Ortiz se le dio la posibilidad de acercarse al radicalismo y con el apoyo de Alvear se propuso depurar los mecanismos electorales y desplazar a los dirigentes conservadores. Cuando todo parecía conducir al triunfo de esta versión del programa de la democratización, oficialista y de derecha, aunque también apoyado inicialmente por el partido comunista, la enfermedad de Ortiz lo obligó en Julio de 1940 a delegar el mando en el Vicepresidente Castillo deshaciendo todo lo construido a favor de la democratización.
La guerra y el “frente nacional”
La guerra provocó el cierre de los mercados europeos con lo que se redujo drásticamente las exportaciones agrícolas, pero aumentaron las exportaciones de carne enfriada y congelada a Gran Bretaña. A la vez disminuyeron las importaciones de origen británico, por lo que la Argentina comenzó a tener un importante saldo a favor. Un acuerdo entre el Banco Central y el Banco de Inglaterra estableció que las libras permanecerían bloqueadas en Londres durante la contienda, y que concluida esta se aplicarían a saldar las deudas por compras de productos británicos.
Por otro lado, se empezaron a exportar a países limítrofes productos industriales y Argentina comenzó a obtener saldos favorables (incluso contra EEUU). Se confirmaba que los cambios inducidos por la crisis de 1930 se profundizaban y la vuelta a la situación existente antes de la crisis se hacía cada vez más remota. Las exportaciones industriales tenían un futuro promisorio y esta nueva situación implicaba una mayor intervención del Estado en la regulación económica y un cierre mayor de la economía local.
En 1940 Pinedo, designado ministro de Hacienda por Castillo, se dio cuenta de este nuevo escenario y realizó una propuesta de Reactivación Económica. Esta consistía en insistir en la compra de cosechas por parte del Estado, para sostener su precio, y a la vez estimular la construcción pública y privada capaces de movilizar muchas otras actividades (sobre todo resaltaba la importancia de revitalizar la industria). Pinedo advertía el problema de una economía demasiado cerrada y promovía la creación de industrias naturales que elaboraran materias primas locales y pudieran exportarlas. Sostenía que el comercio exterior era la rueda maestra de la economía y estas otras actividades eran ruedas menores que contribuían al equilibrio. Por esta vía a largo plazo, Argentina solucionaría su déficit comercial con EEUU que se haría más gravoso a medida que fuera creciendo el sector industrial y aumentara la demanda de máquinas, repuestos o combustibles.
Se trataba de estrechar los lazos con EEUU (además de la clausura del férreo bilateralismo con Gran Bretaña) y de cambiar el esquema asentado de la división internacional del trabajo. Requería de una firme orientación por parte del Estado y de un desarrollo mayor de instrumentos de intervención.
El proyecto fue aprobado por el Senado pero no por la Cámara de Diputados porque los radicales habían decidido bloquear cualquier proyecto oficial como una forma de repudio a la nueva orientación fraudulenta del gobierno de Castillo.
La neutralidad de Argentina en la Gran Guerra Mundial se vio afectada cuando EEUU entro en la guerra, luego de la invasión Japonesa, presionó a los países americanos a acompañarlo, pero a pesar de todo Argentina mantuvo su postura neutral. Como para EEUU estaban en juego intereses específicos, además de una cuestión de prestigio, le respondió a la Argentina con fuertes represalias y la excluyó del programa de rearme de sus aliados en la guerra (Mientras Brasil era particularmente beneficiado)
Las fuerzas armadas se constituyeron como un actor político. Un elemento central del nuevo perfil militar fue el desarrollo de una consciencia nacionalista. El terreno ya había sido preparado por el nacionalismo uriburista. Así cuando todo indicaba el triunfo del Frente Popular, un “Frente Nacional” apareció como una alternativa. En este nuevo escenario los enemigos eran Gran Bretaña y la oligarquía
Cuando Castillo en 1943 pidió la renuncia a su ministro de guerra, el Ejército depuso al presidente e interrumpió por segunda vez el orden constitucional.
A-b) Postura del Autor
En cuanto a la lectura de Romero, “La Restauración Conservadora. 1930-1943”, el autor se limita a describir en forma no secuencial los hechos y aspectos relevantes durante dicho período, desde una postura objetiva. Así es como se menciona la importancia del tratado de Roca-Runciman, como se fueron sucediendo los diversos gobiernos, la situación por la que atravesó el radicalismo, la modificación de la situación de Argentina con respecto a la organización de la estructura mundial, así como otros eventos que caracterizaron a esa época.
Sin embargo el autor muestra a lo largo de su lectura su preferencia por el predominio de las formas institucionales (cuando analiza el momento en que Justo obtiene la victoria frente a la coalición formada por el Partido Socialista y el Partido Demócrata Progresista y también hacia 1935 cuando el radicalismo contribuyó a mejorar la imagen de las instituciones, cuya legitimidad se hallaba fuertemente cuestionada). Asimismo Romero permite entrever su preferencia por el gobierno conducido por Justo y por Ortiz. Esto lo observamos al momento de reconocer el éxito que obtuvo Justo en el aspecto económico y cuando la enfermedad de Ortiz lo obligó a delegar el mando en el vicepresidente Castillo, observando con pesar como este último deshacía todo lo construido en pro de la democratización.
3. Díaz, Alejandro: “ Ensayos sobre la Historia Económica Argentina”
El impacto de la gran depresión y la respuesta inmediata.
Entre 1925/1929 y 1930/1934, el intercambio internacional de la Argentina se deterioró bruscamente; las exportaciones se reducían; disminuía la entrada neta de capitales; declinaban las mercaderías importadas.
A lo largo de toda la década del 30, el proteccionismo agrícola y los bloques de políticas preferenciales continuaron amenazando los mercados extranjeros de la Argentina.
Entre 1927/1929 y 1941/1943, la manufactura se expandió en detrimento del sector rural dadas las modificaciones en los términos del intercambio internacional y en las expectativas provocadas por la gran depresión respecto de los futuros mercados de exportaciones para casi todos los bienes rurales.
El gobierno tomó medidas que reforzaron la mejora del intercambio de productos manufacturados, ellas son:
Incremento de los derechos de importación
Creación de un sistema de tipo de cambios múltiples, los aplicados a las exportaciones eran inferiores a los de venta ofrecidos a los importadores.
Controles cambiarios, se elevaron los costos de transacción para los importadores.
Todas éstas políticas comenzaron a aplicarse a partir de 1933, son medidas expansionistas y distendieron la brecha entre las tasas de utilidades de la manufactura y las del sector rural de bienes exportables, además de elevar el nivel de los beneficios obtenidos en las actividades de sustitución de importaciones.
En 1933, se produjo la devaluación del peso que contribuyó a mantener el poder adquisitivo. Para 1934, la devaluación había colocado los precios mayoristas internos levemente por encima del nivel de 1929.
La política fiscal en los primeros años de la gran depresión ( 1930/1931 ) fue expansionista y las políticas adoptadas a partir de 1933, obedecían al afán de equilibrar el presupuesto.
En 1935 se creó el Banco Central de la República Argentina, y la política fiscal de 1935 a 1940 fue un importante estímulo para la recuperación económica.
Entre 1932/1933, la disminución de la oferta monetaria se redujo.
Las tasas de interés aumentaron entre 1930/1931; los rendimientos efectivos de las cédulas hipotecarias se elevaron ( 7% en Diciembre de 1933) y los rendimientos de los títulos del gobierno subieron.
Tras alcanzar un punto máximo en Diciembre de 1932, las tasas de interés declinaron: el rendimiento medio de los títulos del gobierno y de las cédulas hipotecarias fue del 5% entre 1937/1939.
La dirección del B.C.R.A. desplegó en general políticas que reforzaban las políticas fiscales expansionistas del gobierno federal.
La notable recuperación de 1933 a 1939 se debió a Políticas internas y Mejoramiento en el intercambio externo a partir de 1934.
A pesar de las actividades de sustitución de importaciones no se descuidaron las exportaciones, progresaba la creación de nuevas líneas de exportación como por ejemplo el tratado Roca- Runciman de 1933 con el Reino Unido. En la década de 1930 y primeros años del 40 comenzaron algunas actividades industriales y que poco a poco ingresaron al sector de las exportaciones ( ámbito de la agricultura no tradicional y se incluían actividades afines como producción de: manzanas, peras, uvas, algodón, aceites comestibles y conservas de tomate. En 1941 se organizó la Corporación para la Promoción del Intercambio, bajo la supervisión del B.C.R.A. con el objeto de estimular la exportación de productos no tradicionales hacia los países de América del norte y de América latina, transformándose durante el gobierno de Perón en una junta central de comercialización cuyas políticas de precios desalentaron la producción de bienes exportables.
El desarrollo fue posible merced a cambios en la estructura de la demanda que desplazó el gasto en inversión fija con alto componente de importaciones hacia el consumo con menor componentes de importaciones. El cambio en la estructura productiva y un uso más intensivo de la capacidad instalada sobre todo en el sector manufacturero determinaron el incremento de la relación marginal producto/capital.
La rapidez con que se aprovecharon las oportunidades de sustituir importaciones se debió a factores tales como:
a) Incentivos suministrados por los cambios en los precios.
b) Política oficial.
c) La relativa simplicidad de las nuevas actividades.
d) Las condiciones favorables para la industria que se daban en el país en esos momentos.
Las instalaciones adecuadas de capital social fijo en al ciudades, la experiencia industrial adquirida, la existencia de una fuerza de trabajo urbana alfabetizada y los grandes mercados urbanos contribuyeron al crecimiento acelerado de la industria. Entre 1933 y 1939, la producción manufacturera se elevó en un 43% en los 6 años siguientes, entre 1939 y 1945, apenas se elevó un 13%. Las existencias de capital netas ( maquinarias y equipos) se redujeron cerca del 30% entre 1938 y 1945, la causa fue el deterioro del sistema ferroviario y la disminución de la oferta de maquinarias y equipos a la Argentina determinado por la guerra, la guerra produjo el efecto de frenar el crecimiento económico. Desde 1930 y hasta 1943 los gobiernos se mantuvieron en el poder mediante fraudes electorales, no obstante los gobiernos confiaban en equipos de técnicos competentes, capaces de conducir con acierto la política económica, determinando la creación de nuevas instituciones como en ejemplo citado del B.C.R.A. y nuevos instrumentos como el impuesto al ingreso. En todo el lapso 1930-1943, los enemigos de la industrialización y los intransigentes hacendados sostenedores del libre cambio dentro y fuera del gobierno, obstaculizaron las reformas introducidas por el equipo económico.
A-b)
El autor plantea la situación económica del país entre 1825 y 1945. Bajo el punto de vista del autor, las autoridades argentinas supieron responder al golpe de la depresión dada la rapidez con que se sustituyeron importaciones. En la década del treinta, dice el autor, los recursos disponibles se aprovecharon de manera eficiente, y atribuye a la situación mundial la disminución de la capacidad de transformación de la economía y en la capacidad de transformar los ahorros nacionales en máquinas y equipos. Afirma: la guerra dio a la manufactura protección y abrió nuevos mercados de exportación para éstos bienes.
La postura del autor está a favor del gobierno de la época, dado que según el autor la política oficial ayudó de manera positiva a la industria.
Llach, Juan: El Plan Pinedo de 1940, su significado histórico y los orígenes de la economía política del peronismo.
4. El Plan Pinedo
El plan intentaba mantener abierta la economía Argentina al comercio exterior, consideraba a la vez que para lograr un crecimiento aceptable debía oficializarse la industrialización, una industrialización exportadora y especializada en materias primas nacionales. El objetivo sólo podría conseguirse mediante un fuerte acercamiento a los EEUU, que se veía como dificultoso pero posible en el mediano plazo: se trataba de un plan proaliado en materia de política internacional. Según Pinedo, podrá ser mencionado como un intento de integración a una nueva división del trabajo liderada por los EEUU o bien como un cambio de metrópoli y la búsqueda de una dependencia próspera.
La propuesta era moderna para aquellos tiempos, pero se le critica que llegó tardíamente, era restringida en su aceptación política y social y un poco vacilante, dado que en la época no se descartaba una vuelta a la normalidad ( modelo agroexportador), tiene muchas cláusulas provisorias y no se afirma fuera de duda la necesidad de emprender un nuevo camino.
La clave del fracaso del plan la encontramos en la debilidad de su apoyo político.
En la época lo que estaba en discusión era la propia estrategia de desarrollo económico del país. Los sectores más dinámicos ya no eran los tradicionales, sino aquellos con mayor orientación al mercado interno que requerían alguna forma de industrialización estatal.
El estallido de la segunda guerra significó un nuevo golpe para quienes confiaban en una vuelta a la normalidad de la expansión del comercio exterior y el desarrollo ininterrumpido desde la crisis de 1930, pero el desarrollo del mercado interno y la industrialización resultaron beneficiadas por los acontecimientos citados.
En éste contexto el debate sobre el desarrollo económico nacional alcanzó gran intensidad.
Durante los años de la segunda guerra y en la inmediata posguerra surge dentro de éste debate el “Programa de reactivación de la economía nacional” de 1940 (Plan Pinedo), que es el primer documento del estado en el que se considera la posibilidad de modificar parcialmente la estrategia de desarrollo económico vigente.
El programa procura conciliar la industrialización con la economía abierta, fomentar las relaciones comerciales de la Argentina con los EEUU y con los países limítrofes y crear un mercado de capitales. El plan fue derrotado políticamente.
El 14 de Noviembre de 1940 el Poder Ejecutivo Nacional ( P.E.N.), remitió a la Cámara de Senadores, de mayoría oficialista, el plan. Pinedo era el responsable político del plan y por esto asumió su defensa en el congreso. El plan se origina en una situación de emergencia: La segunda guerra y las consecuencias sobre la economía Argentina. Da respuestas a los problemas que la guerra produjo en el sector externo, en el nivel de actividad económica, en el marco institucional de la economía y subsidiariamente en el nivel de precios; se trata en éste sentido de un programa de corto plazo. El plan presenta un diagnóstico de los problemas económicos argentinos; el diagnóstico que se daba era el siguiente:
A) Los problemas del sector externo:
Crisis de las exportaciones agrarias y las posibilidades de las exportaciones nuevas: A causa de la guerra quedan excedentes invendibles de productos agrarios nuevos de origen industrial.
El comercio exterior quedó dividido en tres compartimentos estancos: 1) Saldos favorables en el área de la libra esterlina, (Inglaterra no puede proveer muchas importaciones) que pueden crear problemas en el futuro.
1) Déficit creciente en el área de dólar ( desvío de importaciones hacia los EEUU y ruptura del esquema triangular que permitía financiar los déficit con EEUU mediante los superávit con Gran Bretaña)
2) Superávit tradicional con el resto de los países de América ( el problema es aumentar el intercambio con ésta región.
Indispensable control de las importaciones: ( escasa posibilidad de conseguir créditos en el exterior por lo que es indispensable limitar las importaciones procedentes de la zona de divisas transferibles.)
B) Amenaza de una depresión y perspectivas de desarrollo de la economía
Es previsible un proceso de depresión en el corto plazo en la economía nacional. Los grandes excedentes de productos invendibles significan: crisis industrial, desocupación, postración general en todas las actividades del país.
La propuesta es: No basta la compra de los excedentes, deben agregarse otros estímulos como el de la industria de la construcción.
El desarrollo industrial no se alcanzará espontáneamente, hay que resolver el problema de la financiación de la industria al igual que el de al construcción.
C) El papel del Estado
El Estado debe crear las condiciones favorables y ofrecer el incentivo necesario a fin de que las actividades privadas adquieran el impulso necesario para combatir la depresión. La función del Estado es la de establecer orientaciones generales de política económica o social.
D) El nivel general de precios
El programa se presenta como una alternativa de reactivación no inflacionaria, esto es así por basarse en la movilización de recursos ociosos depositados en los bancos. “ La necesidad de financiar a las industrias y a la construcción contrasta con los cuantiosos recursos monetarios que el país tiene a su disposición………”
El proyecto involucra una amplia reforma financiera que perseguía dos objetivos:
Otorgar más instrumentos al BCRA para el manejo de la política monetaria(1)
Facilitar la creación de un mercado de capitales de largo plazo (2)
(1) Reclamaban para el banco central las siguientes facultades: a) modificar los efectivos mínimos b) realizar operaciones de mercado abierto c) fijar tasas máximas de interés para los depósitos a plazo fijo d) autorizar aumentos en las tasas de interés sobre los depósitos de ahorro.
(2) El proyecto de ley proponía la creación de un organismo de financiación del banco central con atribuciones para convertir depósitos de corto plazo radicados en los bancos en préstamos a 15 años para industrias y a 25 años para la construcción.
Los destinos de los préstamos debían ser en el orden de prioridad siguiente: desarrollo de industrias, especialmente de aquellas que extrajeran o elaboraran materias primas nacionales; promoción de construcciones económicas, también con uso frecuente de MP del país y por último compras de excedentes invendibles de productos. En el proyecto aprobado por la cámara de senadores se introdujeron reformas que implicaron una fuerte prioridad para la construcción y la compra de cosechas.
El país debía recurrir a su industria, debían sustituirse las importaciones por recursos propios del país. Para contrarrestar los efectos de la industrialización Keynesiana, el plan proponía: un desarrollo industrial exportador y especializado en las materias primas nacionales, había que exportar todo lo posible y no se podían importar muchos insumos. Debían diversificarse los mercados tanto en lo referido a los países vecinos ( especialmente Brasil) como a EEUU. Debía impedirse el florecimiento de industrias artificiales y favorecer a las industrias naturales que era las que utilizaban materias primas nacionales. El interés de pegarse a EEUU está relacionado a factores tales como: a) ascendente hegemonía del país en el mundo y b) estrategia de inversiones norteamericanas en el extranjero.
La discusión y la derrota del plan
Entre las entidades empresariales: La unión industrial argentina, dio su apoyo al plan. La Sociedad rural argentina y al Bolsa de Comercio, pusieron énfasis en limitar la industrialización a las MP nacionales y de promover las exportaciones. La Confederación de asociaciones rurales de BS AS y La Pampa y la Confederación de asociaciones rurales del centro y Litoral oeste, se opusieron a todo lo que no fuera compra de cosechas. La Federación de entidades defensoras del comercio y de la industria, temía que el plan favorezca a los agrarios y reclamaba el desarrollo del marcado interno regional.
Los partidos políticos: En el senado de mayoría oficialista, el plan fue aprobado con la oposición de los representantes radicales; los legisladores de la concordancia lo aprobaron eliminando sus aspectos más industrialistas; el socialismo adoptó una actitud crítica.
En la cámara de diputados controlada por el radicalismo el plan no llegó a tratarse dada la negativa del sector de tratar proyectos del PEN.( poder ejecutivo nacional).
La UCR estudió intensamente el plan, a tal punto que nombró una comisión especial al efecto. Las opiniones resultantes fueron desde la oposición total a cualquier industria que necesita e protección hasta las posturas más industrialistas. La realidad es que la necesidad de hacer oposición y crítica a la oligarquía financiera llevó a la UCR a adoptar una postura antiintervencionista y antiindustrial.
El radicalismo afirmaba: “ mientras el campo produzca y exporte el país seguirá comprando lo que necesite a un precio inferior que el que la aduana determine, esto para favorecer intereses creados. La opinión radical era de tal ambigüedad que llegó al punto de ser aprobado por la cámara de diputados el 30 de Septiembre de 1941 un proyecto de crédito industrial muy similar al plan de 1940.
Orígenes de la economía política del peronismo: El Mercadointernismo
Los años que transcurrieron entre el plan Pinedo y el triunfo del peronismo fueron de gran discusión sobre qué estrategia económica sería la conveniente para el país. Las repercusiones económicas y políticas de la segunda guerra consolidaron al industrialismo y otorgaron una creciente preponderancia a las ideas mercadointernistas que consagraron al peronismo. En adelante se expondrán los puntos de vista de tres actores principales del momento como son:
a) Los empresarios industriales
b) Los militares
c) El estado
A lo largo de la década del 30, la Unión Industrial Argentina, promovió todas las actividades industriales, y su posición marcadamente proteccionista, defendió a las llamadas industrias artificiales. En la UIA, no estaban representados todos los empresarios industriales por igual, prevalecían las empresas más establecidas, las más grandes radicadas en el Gran BS AS. La posición de la UIA comenzó a modificarse cuando surgió la posibilidad exportadora de la industria al empezar a ser más frecuentes sus manifestaciones en apoyo a las medidas estatales de promoción de las exportaciones industriales y adoptar una actitud más participativa al tomar iniciativas tal como la organización de una exposición industrial en Montevideo; es éste el momento en que la UIA expresa que la industria argentina debe ser exportadora.
A lo largo de 1945, se ve la principal división de los industriales que se da dentro de la propia UIA, la división de los industriales se expresa a partir de la diferencia en los puntos de vista de dos fracciones respecto de la conveniencia o no de adecuarse a la política propuesta por el estado. Se constituyen dos bloques, aquellos representados por la UIA que se vuelcan hacia posiciones exportacionistas ( grandes empresas) y aquellos sin representación gremial clara, proclive al desarrollo del mercado interno y conformado por pequeños, medianos y algunos grandes empresarios.
La UIA, consideraba importante pero no excluyente la estrategia exportadora, dada la posibilidad que otorgan las exportaciones de expandir el mercado sin necesidad de aumentar los salarios y de obtener una fuente autónoma de provisión de divisas necesarias para el reequipamiento industrial posterior a la guerra.
Las posturas de los militares eran: 1) una redefinición de las industrias naturales, postura que llevaba a posiciones que favorecían a al autarquía económica, 2) afirmación de la necesidad de un mayor control nacional o estatal de la economía inspirada en una ideología nacionalista y 3) un concepto del orden social cuya efectivización requería mejoras del nivel de vida de los trabajadores.
En materia industrial, la principal expresión concretada por las fuerzas militares fue la creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares ( entre sus objetivos principales estaba la organización del país para la defensa del aspecto industrial). Los militares cuestionaban la estrategia industrialista pinedista
La política de promoción de la industria por parte del estado, no desapareció con el fracaso del plan Pinedo; entre 1940 y 1943, se adoptaron varias medidas industrialistas, algunas inspiradas en el plan Pinedo y otras ya iniciaban una marcha suave hacia el mercadointernismo.
El proyecto radical de Mayo de 1941, se refería a la implantación de nuevas industrias y mantenía la preferencia a las materias primas nacionales. Al ser modificado por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados controlada por el radicalismo, se decidió otorgar preeminencia a la implantación y el desenvolvimiento de las industrias que extrajeran o manufacturaran materias primas nacionales, ésta era la primera manifestación del mercadointernismo industrial.
De ésta manera comenzaban a hacerse evidentes divergencias políticas respecto de la industrialización, y el radicalismo adoptó una actitud más industrialista, nacionalista y favorable al mercado interno. Se enfatizaba en la necesidad de sustituir importaciones.
La estrategia mercadointernista del peronismo
La economía política del peronismo se edificó sobre la base de criterios distintos a los de una estrategia razonada de industrialización. Los criterios fueron: a) una nueva concepción del estado y de su papel en la economía, b) políticas sociales y de ingresos llevadas a cabo con el fin de aumentar el ingreso real de los asalariados, c) los objetivos de independencia económica y soberanía política que llevaron a la necesidad de cerrar la economía para independizarla de los vaivenes del intercambio externo ( importaciones y exportaciones). Los condicionamientos externos ayudaron a empujar al peronismo y a la economía argentina hacia el mercadointernismo.
Es destacable que no sólo los condicionamientos externos, plasmados en las dificultades para importar y exportar son los únicos determinantes de la opción mercadointernista del peronismo. Al cerrarse el ciclo producción – industrialización – comercialización – consumo, se tendría un mercado dentro del país y ya no habría necesidad de buscar mercados externos y se lograría la estabilidad social, dado que el problema fundamental que en última instancia llevó al peronismo a optar por el mercado interno fue la dificultad para aumentar los salarios reales que existió hasta 1946.
En los primeros años del peronismo recibieron incentivos especiales la sustitución de importaciones y las exportaciones de manufacturas.
Cada vez más gente depende del mercado interno, que del externo. El mercado interno es el que le permitirá al país dar un salto adelante en la industrialización, y las presiones ejercidas por EEUU contribuirían a consolidar el nacionalismo y las tendencias económicas aislacionistas.
A-b)
El autor desarrolla a lo largo del trabajo dos programas de política económica del momento:
1) El plan Pinedo
2) El mercadointernismo
Al redactar lo referente al plan Pinedo, el autor describe los acontecimientos más relevantes del momento que dieron origen al plan como es la problemática económica del período de entre guerra. En el texto, Llach no adopta una postura demasiado crítica de lo que fue el plan y el mercadointernismo, sino que se limita a describirlo, exponiendo las distintas posturas frente a éstas políticas así como él por que de sus fracasos. Sobre el final del texto, expresa que las razones del fracaso de ambas políticas fueron distintas en uno y otro caso y determina que se trató de oportunidades perdidas y de políticas económicas que hoy en día siguen teniendo vigencia.
En lo que respecta al plan Pinedo, el autor manifiesta que el mismo es una propuesta un tanto vacilante ya que muchas soluciones que se proponen son de carácter condicional y está provisto de cláusulas provisorias. En cuanto al mercado internismo el autor observa una incapacidad manifiesta del peronismo para dar al país una estrategia exitosa de industrialización que originó un triunfo de la economía sobre la política ya que el estado no podía proveer estrategias de industrialización. Por lo expuesto concluimos que el autor adopta la postura de exponer los temas tratados en el texto pero también adopta una postura crítica al señalar los que para él son los puntos más flacos de ambas políticas económicas.
5. Lectura de Quiroga Hugo. (1930-1943)
La crisis de hegemonía de la oligarquía
La crisis internacional hace perder a la Argentina la inserción estable, que tenía en el mercado mundial. En este contexto, con el golpe de 1930, el estado oligárquico liberal entra en crisis definitivamente. Después del breve paso de Uriburu, con su intento, corporativista, la vieja clase conservadora procura con el general Agustín P. Justo, en 1932, reorganiza y reacomoda la economía del país a las nuevas condiciones que imponía el sistema capitalista internacional.
Con el general Justo se inicia realmente la década del 30 y con ella una serie de transformaciones que nos permitirán afirmar que la Argentina moderno, nace de la crisis de los años 30. Se define en ese tiempo cuatro característica de sociedad:
1- Crecimiento industrial
2- La intervención estatal
3- El crecimiento de la clase obrera
4- El nacimiento de una fracción de la burguesía industrial.
En esta etapa el gobierno trata de reconstruir el capitalismo argentino sobre la base oligárquica. A partir de 1935 se verifica un crecimiento de la economía, pero los viejos conservadores al no impulsar una política de distribución social acorde al nuevo crecimiento, permite la acumulación de reivindicaciones sociales y obreras. En definitiva en este periodo la oligarquía no logra recomponer en la sociedad su quebrada hegemonía. En terreno economizo social van surgiendo condiciones estructurales para que los nuevos agentes sociales produzcan un cambio real en la política del país a partir del golpe del 1943.
Tendencia a la disminución de la participación del agro en la actividad económica.
Esta tendencia no es nueva en la Argentina, se remonta a la crisis mundial de 1930. Hasta ese momento la inserción en el mercado mundial no presentaba problemas en tanto la Argentina era un país productor y exportador de bienes primarios. La crisis mundial afecta la división del trabajo, modificándose el comercio de los productos agropecuarios. Desde la gran depresión, en particular Gran Bretaña principal comprador de la Argentina que busca aumentar el comercio con los países proveedores de los mismo producto y que componen el Commonwealth, llevan a disminuir la capacidad de importación de la Argentina. El tratado firmado con los Ingleses en 1933(tratado Roca-Runciman) por su naturaleza, no mejora en nada la capacidad de importación del país. Las causas del estancamiento agropecuario:
1- Contracción del mercado externo, por la política proteccionista de los países centrales y la formación de bloques.
2- El estancamiento de la producción pampeana.
3- El aumento de la demanda interna.
4- Diversificación de la producción agropecuaria.
5- Régimen de tenencia de la tierra y técnicas de explotación
Industrialización
Con las crisis del 30, obliga a la clase dirigente a iniciar un proceso de industrialización llamado de sustitución de importaciones. Se comienza a producir localmente aquellas mercancías que normalmente se importaba. El tipo de importación que se sustituye, fundamentalmente, es el relacionado con la industria textil, ya que la Argentina contaba con materia prima suficiente, también se van a sustituir algunas ramas de la metalurgia ( maquinas, vehículos y equipos) y productos químicos y farmacéuticos, artefactos eléctricos y derivados del caucho.
En definitiva el carácter de la industrialización es limitado, ya que no se buscaba un desarrollo de todas las ramas de la industria, sino de aquellas que no podían importarse, este proceso industrial se va aumentando, y con ello el crecimiento de la clase obrera.
El estado como refugio de la clase dominante:
El estado no solo está ligado al tipo de economía establecida en el país, sino también a la constitución de una determinada clase dominante. Esta clase se trata de una fracción de la burguesía ligada a la propiedad de la tierra, la comercialización de los productos de ella derivados, que posee al mismo tiempo interesen las finanzas y se ocupa del aparato administrativo del estado, la cual con su política y contradicciones de clase ha participado en la creación del estado nacional. A partir de 1935 la debilidad económica de la clase dominante a la par que aumenta la relación de dependencias con el capital extranjero, requiere una mayor intervención del estado en la producción y en el ámbito de la circulación (créditos públicos, ciertas inversiones etc.). Este estado que a través de las distintas políticas económicas, ha sido el soporte del crecimiento de la clase dominante y actúa también como empresario.
Intervención del estado:
Con la caída de Yrigoyen en1930, se pone fin al Estado liberal de la República oligárquica, sancionándose una nueva etapa en la vida del país, el surtimiento de la Argentina moderna. Desde 1935 y más allá de las contradicciones de la clase conservadora se va definiendo una política económica, que pone el acento en la industria como elemento dinámico de la economía, pero a principal función que cumplió el estado fue financiera, con la creación del Banco Central y el instituto Movilizador de Inversiones Bancarias se establece un nuevo ordenamiento monetario, que persiguió como objetivo inmediato la estabilidad monetaria. Por otra parte el Estado acrecienta además su presencia en la producción militar, creándose en 1941 Fabricaciones Militares. En estos años de la llamada restauración conservadoras nace el estado moderno argentino como resultado de la crisis del Estado liberal oligárquico, dotado de un poder Ejecutivo fuerte, centro de las grandes decisiones nacionales frente a un parlamento que comienza a debilitarce. A pesar de esta restauración que se hace en el Estado, todavía se conserva aún un sistema político viciado, basado en el fraude electoral y en la corrupción política.
Surgimiento del poder militar:
No podemos hablar de estado militar de los regímenes de excepción, discontinuidad institucional, sin referirnos al Surgimiento del poder militar en la Argentina, es decir, al papel jugado por las fuerzas armadas en la vida de la República.
El nacimiento del poder militar en 1930, se da por un conjuntos de causas:
1- La ruptura del modelo de desarrollo agroexportador a causa de la crisis mundial de los años 30.
2- La quiebra de modelo político elitista o restringido que se produce en 1916 con la ampliación de la participación popular a través de la ley Saenz Peña que establece el sufragio universal.
3- La crisis de hegemonía que se le abre a la oligarquía a partir de los años 30.
Las dos razones apuntadas anteriormente indican la quiebra del sistema oligárquico, es decir, la ruptura del modelo económico de desarrollo y la ampliación de su modelo político restrictiva. Esta situación deja un espacio de participación, un vacío hegemónico en la realidad social, que pretende ser llenado por las fuerzas armadas, que a esta altura bastante politizadas y con una importante tradición de participación.
Principales actores de las clases dominantes:
Nos referimos, en primer lugar, a la denominada oligarquía o gran burguesía agraria. Se trata de un sector con una significación primordial en la vida de Argentina
Su tradicional participación primordial en la formación de la historia económica y política del país, desde los orígenes mismo de la nación hasta nuestros días.
Las principales características que permitirán definir como la fracción dominante:
1- Si bien su posición política hegemónica entra en crisis en 1930, cuando se derrumba el modelo de desarrollo agroexportador y la Argentina pierde su inserción estable en el mercado mundial, no pierde sin embargo su papel de actor político fundamental.
2- Su peso político proviene del valor estratégico que posee el agro en la estructura económica del país.
3- El liderazgo exclusivo y absoluto de este grupo se rompió en 1930, aunque con la llegada de Yrigoyen en 1916 sufrió una seria fisura.
En los años 30 aunque ya hay indicios en la década anterior, empieza a formarse otro sector diferenciado, conformando lo que dieron en llamarse industrias “artificiales”. Esta fracción va surgiendo como consecuencia del proceso de sustitución de importaciones, necesitando del estado para crecer ante la ausencia de un proceso de acumulación primitiva en el período anterior.
A-b)
En cuanto a lo político, el autor se refiere a la incapacidad de ese grupo social en dirigir la sociedad mediante el estado de derecho, la justicia y la democracia, no le quedaba otro modelo que fuera aquel basado en el fraude y la corrupción. No puede gobernar más que a través de un régimen democrático fraudulento.
La postura tomada en cuanto al problema del agro, el estancamiento, no reside en la incorrección de las políticas agrarias aplicadas o en el alza de salarios que determina el aumento de los costo, sino en la propia Estructura Economica Argentina, es decir en el tipo de relaciones sociales de producción que existe en el agro.(escasa tecnología aplicada, cultivos extensivo y la tierra en manos de pocas personas, los latifundistas)
La postura en cuanto a los militares, la aparición de ellos en los golpes de estado, es consecuencia de la necesidad de ordenar los conflictos internos de las clases dominantes y poner en marcha un plan de reestructuración de la sociedad, sobre la base de estabilizar una hegemonía en la sociedad.
6. Lectura de David Rock: De la oligarquía al populismo 1930-1946
En 1930 conducidos por el ejército, los revolucionarios se adueñaron del poder cuando el apoyo de los radicales se derrumbó.
La década 1930-1940, es llamada la década infame ya que los conservadores amanaron repetidamente las elecciones para mantenerse en el poder.
Después de 1939, nuevas fuerzas políticas tomaron forma, fuerzas que los conservadores fueron incapaces de controlar y que finalmente los barrieron. En junio de 1943, ellos también fueron derrocados por un golpe de estado militar. Durante los regímenes de factos de los generales Ramirez y Farrell, se produjeron mas cambios políticos que cualquiera de los ocurridos. Su resultado fue la elección de Juan D. Perón, para la presidencia en febrero de 1946, respaldados por los sindicatos y la clase obrera urbana, los peronistas esgrimieron un programa de reforma social radical y de industrialización.
Este período fue modelado, primero por la gran depresión y luego por la Segunda Guerra Mundial. La guerra provocó una prolongada crisis en las relaciones de Argentina con EEUU.
De estas condiciones: un estado cada vez mas activo, la expansión de la industria y problemas internacionales de tiempo de guerra, surgió el Movimiento Nacional Populista de Perón.
La restauración conservadora
El comienzo de la gran depresión en 1930, enfrentó inmediatamente a las elites y las clases medias, en una pugna por recursos rápidamente en disminución.
Las élites querían reducir el sector público, para disponer de fondos que las ayudase a protegerse contra la depresión. Las clases medias, exigían su expansión aún mayor para defender el empleo y contener la caída de los ingresos personales.
En 1930 el apoyo popular de los radicales se derrumbaron y éste fue el preludio de su derrocamiento.
Los jefes del golpe, estaban divididos en dos grupos. En la extrema derecha había una fracción nacionalista encabezada por el general Uriburu, que fue el presidente del gobierno provisional, adversarios de la política laboral de Yrigoyen durante la guerra.
Durante los anos 20, los nacionalistas se habían vuelto cada vez más antidemocráticos y antiliberales. Estaban dispuestos a hacer radicales revisiones en la constitución de 1853, a suprimir las elecciones y los partidos políticos, y a crear un sistema autoritario basado en la representación corporativa.
Aunque tenían el liderato titular, los nacionalistas eran una minoría en la coalición revolucionaria que derrocó a Yrigoyen. La voz dominante la tenían los conservadores liberales dirigidos por Justo.
Los liberales se oponían a todas las medidas extremas, purgando la sociedad de la corrupción y la demagogia de los yrigoyenistas.
Después de tomar el poder, Uriburu trató de fortalecerse patrocinando una organización paramilitar, la Legión Cívica Argentina.
La revolución de septiembre había sido recibida con entusiastas demostraciones populares en Bs. As. Y otras ciudades, pero la euforia tuvo una corta vida ya que la crisis se agudizó y las medidas de emergencia del gobierno provisional empezaron a hacer estragos.
En abril de 1931 Uriburu intentando organizar un cuasi plebiscito a su favor, permitió un a elección de prueba en la Pcia. De Bs. As. Para elegir un nuevo gobernador. Los radicales obtuvieron la victoria, tres meses mas tarde se anuló la elección.
Su reputación en el ejército se derrumbó y a los pocos meses el régimen nacionalista se hundió en el desorden. Uriburu tuvo que fijar fecha de elecciones presidenciales, que se realizaron en noviembre de 1931 donde los radicales fueron excluidos por proscripción, la elección fue ganada por Justo.
Las elecciones de 1931 devolvieron al poder al mismo amplio conjunto de grupos que los habían controlado antes de 1916, los exportadores de las pampas y los terratenientes menores de las provincias.
El fraude electoral se convirtió en una práctica común de los anos 30.
Hasta 1935 los radicales renunciaron a intervenir en las elecciones, retomando las posturas de abstención tomadas antes de 1912.
El apoyo civil a Justo tenía tres componentes principales que permitieron la formación de la Concordancia
1- viejos conservadores anteriores a 1916, poco después de las elecciones de 1931 adoptaron el
nombre de Partido Demócrata Nacional.
2- Estaba el Partido Socialista Independiente, un retorno derechista del partido Socialista original de Juan B. Justo, formado en 1927. De este grupo que representaba a la concordancia en la ciudad de Bs. As. Provenían de las más talentosas figuras del régimen Justo, Federico de Pinedo y Antonio de Tomaso.
3- los radicales antipersonalistas.
Comparado con Uriburu, Justo fue un gobernante mucho más tolerante y benigno. Al ocupar el cargo Justo levantó el estado de sitio que había sido impuesto desde el golpe, liberó y amnistió a presos políticos, entre ellos Yrigoyen, quien murió en julio de 1933. Además frenó las actividades de grupo paramilitares como la Legión Cívica.
Durante el gobierno de Justo no hubo una oposición efectiva ni organizada que ofreciera auténticas alternativas.
Cuando el nuevo orden se consolidó bajo el gobierno de Justo, la reacción inicialmente vigorosa de los radicales, pronto flaqueó. El radicalismo durante la depresión nunca supo que decir, era de fuertes imperativos morales, pero de contenido débil.
En la década de 1930-1940 Uriburu y Justo enterraron la idea de un monopolio estatal del petróleo, tratando en general de igual modo a YPF y a sus competidores extranjeros. Este arreglo permitió triplicar la producción de petróleo entre 1930 y 1946.
Una ley promulgada en 1932 eximía de aranceles a equipos importados por la YPF, pero le exigía a ésta que contribuyese con el 10% de sus beneficios al tesoro público. En 1936 Justo resolvió una guerra de precios entre la YPF y sus competidores estableciendo cuotas de mercado.
Los radicales entre la muerte de Yrigoyen en 1933 y 1942 fueron liderados por el ex presidente Alvear.
En los anos 30 y 40 parecía haber aun menos diferencias sustanciales entre los radicales y conservadores que una generación antes. Aún así los radicales continuaron teniendo una base popular mucho mas fuerte que sus adversarios.
Al asumir el poder en 1930, el régimen conservador tuvo que hacer frente inmediatamente a la depresión, caída de las exportaciones, descenso en el conjunto de la producción, cese de la inmigración.
Entre las causas a largo plazo de la depresión, se contó una sustancial caída en el crecimiento de la población. Disminuyó el índice de natalidad.
Antes del golpe de estado se habían difundido rumores de que los radicales planeaban suspender el pago de la deuda externa, ahora dieron a esta cuestión una urgente prioridad.
La tasa mucho menor de inversiones extranjeras en los anos 20, junto con el sustancial crecimiento económico de posguerra, habían hecho el peso del endeudamiento externo ligero en comparación con el de 1873 o 1890.
La deuda externa también había dejado de ofrecer garantías en oro y era en su mayoría amortizable en papel moneda.
El peso se había depreciado, esto mitigó la crisis de la deuda externa porque muchas grandes empresas extranjeras, entre ellas compañías de ferrocarriles se abstenían de efectuar remesas a la espera de un aumento en los tipos de cambio.
Después de 1914 gran parte de la deuda externa había pasado de Londres a New York.
Cuando el dólar fue devaluado en 1933, Argentina empezó a repatriar su deuda en los EEUU en términos favorables. Además el gobierno tuvo que hacer frente a una deuda interna, que había aumentado rápidamente después del retorno de Yrigoyen en 1928. Uriburu respondió con drásticas reducciones de los gastos públicos, despidiendo a unos 200.000 empleados.
Bajo el mandato de Justo el peso fue devaluado en 1933 y los beneficios en oro de esta transacción fueron usados para la conversión de la deuda.
La reducción en los gastos públicos contribuyó a hacer disminuir las demandas de las importaciones.
A mediados de 1932, si bien las expensas de una gran contracción global del comercio exterior, el déficit había sido eliminado, reapareció en 1933 cuando los precios de los cereales cayeron. En 1934 después de otra contracción provocada en las importaciones la balanza de pagos se recuperó.
En 1933 Justo reemplazó al primer ministro de finanzas Federico Pinedo, éste impuso una serie de medidas de emergencia para rectificar la disminución de las rentas causadas por la nueva caída del comercio. Entre ellas introdujo un impuesto sobre las rentas, idea frenada por largo tiempo por los conservadores. Además reformó el sistema de control de divisas adoptado dos anos antes. Este nuevo sistema permitió al gobierno regular no solo el volumen de las importaciones, sino también su contenido y su origen.
La reforma permitió al gobierno obtener sustanciales beneficios de sus transacciones con divisas. Algunas de estas rentas fueron empleadas para consolidar la deuda externa pero la mayoría fueron usadas para elaborar un nuevo sistema de mantenimiento de los precios para los productores rurales. Las ayudas fueron administradas por Juntas Reguladores, éstas financiaron la producción, comprando los excedentes y tratando de asegurar la estabilidad de los precios.
El instrumento esencial de las reformas de Pinedo fue el Banco Central creado en 1934. Pinedo creía que la recuperación económica dependía en última instancia de renovadas inversiones extranjeras.
El banco Central fue creado principalmente como una alternativa al patrón oro que mantendría el peso a una paridad fija y reforzaría el atractivo del país para nuevos inversores extranjeros. También el Banco Central tenía facultades para regular la oferta de dinero.
Otra característica de la política económica de los anos 30, fue el esfuerzo para proteger la conexión histórica con Gran Bretaña, mediante el comercio bilateral.
En 1932 Gran Bretaña adoptó la Preferencia Imperial, importaría todo lo que pudiese de su imperio y a cambio tendría un acceso altamente preferencial a los mercados del imperio.
Durante algún tiempo los británicos habían estado inquietos por la competencia norteamericana en el mercado argentino. Durante las discusiones sobre la Preferencia Imperial en Ottawa, Gran Bretaña aceptó las propuestas de Australia y Sudáfrica de reducir drásticamente las importaciones de carne argentina. Las noticias del plan provocaron una inmediata protesta en Buenos Aires y el gobierno de Justo envió apresuradamente a Londres un equipo de negociadores, encabezados por el vicepresidente Julio Roca h. En 1933 las naciones concluyeron un tratado bilateral conocido como el acuerdo Roca/Runciman.
Gran Bretaña recibía indudablemente los mayores beneficios, convino en seguir adquiriendo la misma cantidad de carne que en 1932. Los frigoríficos de propiedad argentina proporcionarían el 15 % de las exportaciones nacionales de carne a Gran Bretaña.
A cambio, Argentina convenía en reducir los aranceles sobre casi 350 artículos británicos a las tarifas de 1930, y abstenerse de imponer aranceles sobre productos como el carbón. Además también se comprometía a dar trato benevolente a las compañías británicas. El tratado también incluía dos concesiones a los ferrocarriles británicos una exención de ciertas leyes laborales y la promesa de términos de remesa favorables en caso de futuras devaluaciones en Argentina.
En todo momentos Estados Unidos rechazó toda compensación bilateral, nunca estuvo dispuesto a abrir sus mercados a la carne y los cereales argentinos.
La duración del Tratado Roca/Runciman era de tres anos y en 1936 fue renovado por el tratado Eden/Malbrán.
Otro tema importante en relaciones británico/argentinas era que junto con los ferrocarriles, que sufrieron una disminución de 40 % en sus ingresos a comienzos de los anos treinta, los ingresos de los tranvías cayeron. La mayor de las empresas británicas de tranvías, la Anglo/Argentina, propuso formar un monopolio de transportes de la ciudad bajo una corporación privada, la Corporación de Transportes. En tal corporación, los tranvías inmediatamente dominarían a los colectivos.
Temiendo las represalias británicas contra las exportaciones de carne, el gobierno de Justo aprobó la creación de la corporación de transportes, pero rechazó la exigencia de beneficios garantizados.
Después de 1935 los colectivos siguieron floreciendo y los tranvías tambaleándose al borde de la insolvencia.
A comienzos de los anos treinta los conserveros de carne formaron un consorcio para obligar a los ganaderos a aceptar la caída de los precios. El tratado Roca/Runciman trató de combatir el consorcio permitiendo exportaciones de los frigoríficos de propiedad local. Pero puesto que no había establecimientos de propiedad nacional en la zona metropolitana capaces de negociar con carne refrigerada, la concesión no sirvió de nada.
El gobierno de Justo trató de justificar su conducta hacía los grupos empresariales extranjeros alegando que la depresión limitaba su capacidad de maniobra. El gobierno también señalaba sus esfuerzos para reducir la dependencia de los extranjeros de un modo constructivo que ayudaba a combatir el desempleo, el ejemplo del programa de construcción de carreteras y financiando mediante un impuesto sobre el combustible para automóviles.
Los viejos conservadores provinciales como De la Torre atacaban las relaciones del gobierno con los conserveros de carne. De todos lados llegaban acusaciones de que los altos funcionarios de la administración habían hecho tratos corruptos con los grupos de intereses extranjeros.
El Tratado Roca/Runciman, cuyos oponentes lo denunciaban llanamente como una traición a los intereses nacionales, rechazaban la opinión del gobierno de que la protección del mercado de la carne era un asunto de necesidad vital. El objetivo real del tratado era proteger a la elite de cebadores de ganado, a quienes consideraban como el principal sostén del gobierno.
El nacionalismo surgió como fuerza importante en la política argentina a mediados de los anos treinta y poco después se convirtió en una fuerza decisiva. Tuvo diversos componentes y antecedentes históricos. La idea de que la argentina era una nación favorecida por la naturaleza y por Dios predestinada al poder y la grandeza perduró hasta los anos treinta, convirtiéndose en el fundamento de la posterior asociación intima entre el nacionalismo y las fuerzas armadas.
Había habido también desde hacia tiempo un latente y semiarticulado hilillo de nacionalismo económico en argentina. Esa hebra de siglo XIX consistía en la sospecha de que los extranjeros obtenían beneficios excesivos comparados con los que ofrecían a la Argentina mediante las inversiones o el comercio.
Antes de 1930 la exclusión deliberada por motivos conscientemente nacionalistas ocurrió en un sector solamente la industria del petróleo.
Otro precursor del nuevo nacionalismo fue el yrigoyenismo. El movimiento de la reforma universitaria de 1918 había injertado un brote de doctrina radical y antiimperialista, en las preocupaciones de la nueva clase media por ampliar los caminos de la movilidad social. Un movimiento radical juvenil nacionalista fundado en 1935 llamado La FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Juventud Argentina ). La Forja combinaba la vieja adhesión radical a la democracia integral con el tipo de nacionalismo categórico e intransigente .
Los lideres con lazos locales mas firmes como los socialistas, dirigían sus energías a defender los salarios reales y el consumo. Los socialistas eran defensores extremos del librecambio. El nacionalismo la izquierda carecía de una base social y política, cimientos que no desarrolló hasta que la industria urbana empezó su rápido ascenso a fines de los anos treinta.
Hasta mediados de los anos treinta el nacionalismo estaba representado por figuras de la derecha como Uriburu. El principal movimiento nacionalista surgió de La Liga Patriótica de 1919. Fue en la extrema derecha política donde el antiimperialismo radical dejó su mayor huella en los anos treinta y sobre esta base el movimiento nacionalista se transformó en un amplío programa político.
Durante un tiempo el movimiento nacionalista estuvo dominado principalmente por historiadores que trataban de echar leña a la campaña contra los británicos. Empezaron a reexaminar el siglo 19 y ahora se rindió culto a la figura de Juan Manuel de Rosas que fue descrito como un símbolo de la resistencia nacional a la dominación extranjera.
Ortiz revivió la parte sórdida del crecimiento de los intereses ferroviarios británicos después de 1862. La propaganda de este tipo hizo una profunda impresión en la opinión pública y contribuyó a sustentar los sentimientos nacionalistas del ejército. Justo, aunque siempre fue el amo de la situación, se vio obligado a estar constantemente en guardia, alerta a una multitud de complots menores y de intrigas contra él.
La presidencia de Justo llegó a su fin a principios de 1938 en medio de cierta división y confusión por las repercusiones de las campanas nacionalistas. La concordancia se había dividido. La división se reflejo en el nuevo gobierno, cuyo presidente era Roberto M. Ortiz, era un antiguo antipersonalista. Ortiz se contaba entre los conservadores liberales en la tradición de Sáenz Pena.
Las fricciones entre los grupos gobernantes impidieron a Ortiz elegir su compañero de candidatura y la vicepresidencia recayó en Ramón S. Castillo, archiconservador de los de antes de 1912.
Ortiz y Castillo vencieron en unas elecciones diligentemente amanadas por el presidente saliente. Una vez instalado como presidente, Ortiz declaró su intención de renunciar al fraude electoral y buscar la conciliación con los radicales. En las elecciones para el congreso los radicales obtuvieron una amplia victoria y tuvieron nuevamente la mayoría en la Cámara de Diputados. En 1940 Ortiz intervino la provincia de Buenos Aire para destituir a su gobernador, un corporativista que coqueteaba con el fascismo.
El aumento de la sustitución de importaciones
Argentina sufrió relativamente poco por la gran depresión de Gran Bretaña. En 1943 estaba en marcha una recuperación económica sustancial, aunque hubo otra recesión en1937/38 causada principalmente por condiciones meteorológicas adversas. La inmigración se reanudó los gastos del gobierno aumentaron y las exportaciones aumentaron. Durante varios anos a mediados de la década del treinta, argentina fue el mayor exportador del mundo de maíz. En 1936/37 las exportaciones de cereales alcanzaron un volumen récord, los precios aumentaron.
Argentina se embarcó en la situación industrial de importaciones. Las importaciones de artículos de consumo manufacturado habían caído. En 1935 el valor de la producción industrial era aún un 40% menor que el sector agrario, en 1943 la industria superó a la agricultura por primera vez.
El rápido crecimiento en la industria empezó a mediados de los anos 30 y ganó impulso durante la guerra. Pero el nuevo sector industrial sólo abarcaba bienes de consumo, como sustitución de importaciones, sin extenderse a la industria pesada.
Así, cuando el sector industrial creció, durante los anos 30 y 40, mantuvo su anterior composición, unas pocas grandes compañías, numerosas firmas pequeñas y relativamente pocas en el medio. La industria grande o pequeña era una ocupación principalmente extranjera.
Otra característica evidente de la industria era su abrumadora concentración en la cuidad de Bs. As. Y sus alrededores.
Varias compañías norteamericanas que antes exportaban a la Argentina desde EEUU, después de 1933 trataron de eludir el uso discriminatorio de los controles de divisas creando sucursales en Bs. As.
Fueron los textiles los que encabezaron en este período una importante sustitución de importaciones y creció aún en las profundidades de la depresión.
La industria textil se benefició, ya que el precio del algodón en rama se redujo a la mitad, mientras que la tierra dedicada al cultivo se dobló. Esta expansión fue estimulada por las nuevas juntas reguladoras del nuevo gobierno creadas después de 1933, la junta de algodón.
Los sectores industriales que mantuvieron su dependencia de las materias primas importadas, crecieron a un ritmo mas lento después de 1935.
En cuanto a los emigrantes, muchos se establecieron en suburbios obreros de la capital, como Avellaneda. La inmigración consistió principalmente en una corriente proveniente de las pampas hasta 1946, cuando el movimiento de la población se extendió mas hacia el interior.
Un grave desempleo rural fue el resultado de las interrupciones del comercio exterior provocadas por la guerra. Las exportaciones de cereales cayeron en 1942. El maíz fue la principal víctima de la guerra.
La disminución de los alimentos básicos fue compensada con la expansión de los cultivos de forraje, como la cebada y la avena y nuevos cultivos industriales como el girasol.
Al igual que la primera guerra la tendencia principal fue la de sustituir los cereales por el ganado. Los precios de los cereales se derrumbaron durante la guerra y los de la carne aumentaron.
Los bajos salarios obligaban a muchas familias obreras de Bs. As. a vivir en los conventillos. Pero este nivel de vida parecía significativamente mayor que el del campo.
Durante la segunda guerra mundial la inflación afectó los salarios urbanos mucho menos que durante la primera guerra mundial.
Pese a sus inconvenientes, la vida en la cuidad parecía claramente preferible a la del campo. En 1932 la legislación comenzó a exigir a que los arrendatarios agrícolas recibieran contratos de cinco años, pero la mitad de los arrendatarios trabajaba sin contratos escritos.
Antes de 1940 el ascenso de la industria y sus concomitantes cambios sociales, todavía no habían afectado la política argentina.
Los conservadores percibían que la nueva industrialización fortalecería la balanza de pagos y proporcionaría empleo, evitando la agitación política. Los gobiernos de Justo y Ortiz consideraban que el progreso económico no estaba en la industrialización, sino en el retorno al pasado anterior a la depresión. Querían mantener la exportación de materias primas y fortalecer la economía mediante nuevas inversiones extranjeras. Excepto un pequeño grupo de nacionalistas económicos, tales opiniones prevalecieron en otros partidos políticos.
Organos establecidos como la Unión Industrial Argentina, creada en 1886, pretendía representar a los industriales, pero lo hacia de modo inadecuado, ya que estaba dominado por grupos ligados a las exportaciones. La UIA también pidió deducciones tributarias para los industriales que exportaban.
7. La crisis de la época de la guerra
Argentina solo tuvo un papel simbólico en la Segunda Guerra Mundial, pues mantuvo la neutralidad hasta, marzo de 1945. En la primavera de 1940 los alemanes ocuparon la mayor parte de Escandinavia, Francia, y los Países Bajos. Los principales mercados de cereales de Argentina estaban en Europa continental, esto produjo que las ganancias de cereales cayeran verticalmente. Así como cayeron las exportaciones, también lo hicieron las importaciones, sobre todo las de Gran Bretaña ya que los recursos disponibles se aplicaron a la producción de armas.
Cuando los ferrocarriles ya no pudieron obtener mas carbón, volvieron a quemar quebrachos y pronto maíz. En lo más recio de la guerra los cereales fueron la fuente de un tercio del consumo total de energía. La linaza también reemplazo al petróleo como combustible y lubricante.
A fines de 1940 el gobierno respondió a la crisis del comercio con el Plan de reactivación económica más conocido como el Plan Pinedo. Esta era una medida contracíclica para reavivar la demanda, reducir al mínimo la inflación, proteger el empleo e impedir las repercusiones sociales de imprevisibles resultados. Además esperaba estimular la sustitución de importaciones e iniciar la exportación de artículos manufacturados, y para ello propició un nuevo fondo de crédito respaldado por el estado destinado a la Industria. También contenía ideas para una acuerdo de librecambio entre vecinos latinoamericanos que abriría mercados adyacentes a los industriales argentinos. Un componente final del plan era el apoyo del gobierno a la industria de la construcción y un programa de viviendas baratas. La actitud de Pinedo era la de apoyar sólo a las industrias naturales. Al defender su propuesta ante el congreso, habló de las exportaciones agrícolas como la rueda maestra de la economía.
El plan no logró aceptación, cuando Pinedo presentó sus propuestas, el país cayó víctima de una crisis política. A Ortiz lo obligaban a dejar su cargo en manos del vicepresidente archiconservador Castillo. Una de las principales víctimas fue el plan Pinedo. La legislación fue aprobada por el Senado, pero la mayoría radical recientemente electa en la Cámara de diputados se negó hasta discutirla.
Así el Plan Pinedo cayó víctima de la pugna que ya duraba 50 anos entre conservadores y radicales. El Plan tenía ciertas debilidades intrínsecas, para su desarrollo la Argentina necesitaba importaciones de bienes de capital y muchas materias primas, para obtenerlas tenía que exportar u obtener créditos.
Gran Bretaña ya no podía exportar carbón a Argentina, ni maquinarias ni bienes de consumo. Durante toda la guerra, las ganancias provenientes de las exportaciones de Argentina hacia Gran Bretaña se acumularon como saldos positivos que se denominaron “saldos bloqueados en libras esterlinas”. Los británicos rechazaron repetidamente los intentos de Argentina de aplicar los saldos bloqueados a la deuda externa, o a compras de stock en firmas de propiedad británica como los ferrocarriles.
Pinedo y sus asesor Raúl Prebisch previeron que EEUU se convertiría en un proveedor alternativo de importaciones y en un nuevo mercado para la argentina. En 1940 y durante algún tiempo después las clases conservadoras temieron que el fin de su larga conexión con Gran Bretaña era inminente. Así como las élites criollas se habían desecho de España en 1810, sus descendientes pensaban ahora en prescindir de Gran Bretaña.
Entre los asociados hipotéticos de Argentina, EEUU tenía ventajas sobre una alternativa como Alemania, ya que las comunicaciones entre Bs. As. y la costa oriental norteamericana estaba completamente abiertas, y solo los norteamericanos tenían el excedente de bienes y capital que la Argentina necesitaba.
En 1930 la ley Hawlley-Smoot reforzó las barreras de las importaciones de Argentina elevando los aranceles sobre la carne, la linaza, el maíz y la lana. Argentina por otro lado elevó los precios de los productos agrícolas norteamericanos y poco después se prohibieron todos los productos de granja extranjeros que se vendiesen a precios inferiores a los internos.
Uriburu y Justo trataron de superar las restricciones presentando varias propuestas a EEUU, pero ésta rechazó toda concesión a productos agrícolas argentinos.
Antes e inmediatamente después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Argentina rechazó continuamente las invitaciones norteamericanas a incorporarse a la alianza defensiva panamericana.
Por la Ley de Préstamo y Arriendo de enero de 1941, EEUU empezó a promocionar armas a varias naciones latinoamericanas, pero a la Argentina le acordó una baja prioridad y prácticamente no se le entregaron suministros.
El tratado firmado entre la Argentina y EEUU en 1941 fue el primero entre los países en casi un siglo. Argentina renunció al control de divisas y al bilaterismo y los norteamericanos redujeron los aranceles de aquellos productos que ya importaban, pero permaneció cerrada la puerta a los alimentos básicos de Argentina, su carne y sus cereales.
En 1941 hubo una proliferación de grupos nacionalistas (anticomunistas, proclericales, antisemitas, etc.) y propugnaban un estado más corporativo, eran anitinorteamericanos. La Federación Patriótica Argentina, fundada en 1942, quería sindicatos controlados por el Estado como barrera contra el comunismo y la expropiación de los servicios públicos de propiedad extranjera.
Surgieron impetuosas instancias a efectuar una guerra de conquistas para reconstruir el viejo virreinato del Río de la Plata y dar a Argentina el control sobre los mercados latinoamericanos adyacentes.
En 1941 se creó la Dirección General de fabricaciones Militares bajo el mando del Ejército y también revelaba la creciente influencia de las ideas nacionalistas en sus filas.
Hacia fines de 1941 el gobierno de Castillo se estaba debilitando, y con la deserción de Pinedo de la concordancia, el gobierno ya no era un coalición de conservadores. Incapaz de superar la oposición del Congreso, Castillo empezó a gobernar por decreto, su autoridad estaba decayendo y se vio obligado a depender nuevamente de la buena voluntad de los militares.
La grieta diplomática con EEUU se estaba haciendo más pronunciada.
En 1942 los rumores en Bs. As. de una inminente invasión desde Brasil se hicieron cada vez mas frecuentes, lo mismo que informes sobre una proyectada ocupación de Comodoro Rivadavia por marines norteamericanos.
Los británicos parecían muy contentos con la neutralidad de Argentina, que ofrecía una mayor protección a los envíos de carne contra los submarinos alemanes.
Castillo no tenía una verdadera política y se inclinaba a mantenerse obstinadamente en el cargo. Trató de imponer la Corporación de Transporte, expulsando a los colectivos libres de las calles de Bs. As. en 1942. Su autoridad continuó cayendo y en 1943 se hizo saber que el candidato presidencial era Robustiano Patrón Costas, era otro anciano oligarca cuya elección prolongaría el fraude. Esta noticia hizo que una revuelta provocada por el ejército en junio de 1943 derrocara a Castillo fácilmente, este derrocamiento fue apoyado por los radicales y también por los EEUU.
En 1943, como en 1930, el ejército parecía unánimemente convencido de la necesidad de una revolución, pero una vez más estaba dividido sobre qué hacer después. Una facción era la más importante, un gobierno de coalición de tendencia liberal como el de Ortiz, y una política internacional de conciliación con los con los norteamericanos que aceptase finalmente su principal exigencia, la ruptura diplomática con el Eje. La segunda facción estaba compuesta de nacionalistas endurecidos, de resistir la presión norteamericana, conservar la naturalidad, amar la nación y promover la independencia militar alentando la industria. El GOU (Grupos de Oficiales Unidos) tuvo un papel influyente en el desarrollo de la posición nacionalista. Dos ideas predominan en el GOU el anticomunismo y la ‘’soberanía económica’’.
El jefe titular del golpe era el general Arturo Rawson. Al asumir el poder, Rawson elaboró una lista de miembros del gabinete. Otros lideres del golpe pensaron que el nuevo gobierno presentaba una semejanza demasiado grande con el viejo, y a los tres días Rawson fue depuesto. El cargo recayó entonces en el general Pedro Ramirez.
El nombramiento de Ramirez fue también cálidamente recibido en Washington, que se apresuró a reconocer al nuevo gobierno y a levantar algunas se las restricciones al comercio.
En las semanas posteriores al golpe, Ramirez no dio ningún pasa para cumplir su promesa se celebrar elecciones, y pronto aparecieron tensiones con los radicales.
A-b)
David Rock sostiene que el gobierno de Justo a pesar de haber llegado al poder con elecciones fraudulentas, fue un gobernante tolerante y benigno, y resalta todas las bondades de su gestión en al presidencia del país. Puede verse entonces una postura claramente a favor de Justo, no así con los gobiernos radicales, como puede verse en uno de sus párrafos en donde sostiene que los radicales solo funcionaban en épocas de prosperidad, y en las crisis se ponía en relieve el contenido débil de dicho partido.
A pesar que durante en mas de una década la Argentina no pudo elegir a sus representantes mediante las elecciones, debido a que estas eran fraudulentas, el autor toma como positivos los gobiernos de la mayoría de los presidentes electos y no resalta ésta característica, que en la historia argentina representa el retorno a la democracia limitada.
Otra postura del autor puede verse en cuanto al Plan Pinedo, sostiene que presentaba debilidades intrínsecas ya que Argentina necesitaba de bienes de capital y materias primas.
8. Lectura de Gino Germani: Movilidad Social En La Sociedad Industrial
La movilidad social durante la época de la inmigración masiva
Para analizar la movilidad en sociedades, es necesario recordar la distinción entre diferentes factores de movilidad, factores que se vinculan con las modificaciones en la proporción de categorías o posiciones ocupacionales disponibles, de aquellos otros que originan movilidad en virtud del hecho de que, cierra parte de los individuos dejan las posiciones que ocupaban en un momento dado, se vuelven disponibles para que otros las ocupen. La movilidad originada en modificaciones en el tamaño relativo de las categorías, suele recibir el nombre de movilidad estructural, la que depende del intercambio de personas o familias podría denominarse movilidad de circulación o por remplazo. Una movilidad en los países en transición es la menor fertilidad de las familias ubicadas en determinadas posiciones por lo cual la población allí ubicada no logra reproducirse en cantidad suficiente para cubrir todas las plazas disponibles.
En la medida en que la presencia de una fuerte movilidad estructural o demográfica tiende a incrementar de manera muy intensa la tasa de movilidad general modificando sustancialmente las chances de los individuos de ascender o descender es muy posible que se verifiquen efectos psicosociales de importancia.
Otro tipo de movilidad que, aunque cae dentro de la definición ya formulada como movilidad por remplazo, esta originada en las modificaciones masivas del personal directivo o calificado de las organizaciones que dependen del Estado o que pueden estar afectadas por decisiones de los lideres políticos y del gobierno.
Entre los anos 1860-1870 y 1910-1920 la Argentina experimentó un crecimiento extraordinario de su población, éste ocurrió en virtud del aporte inmigratorio por medio del cual se pobló el país. Si se tiene en cuenta la concentración geográfica de la inmigración en las zonas centrales, se revela un predominio numérico de los inmigrantes de ultramar precisamente en los grupos más significativos desde el punto de vista político y económico: los varones adultos.
En el período que se examina mas detalladamente: 1870 a 1920, aproximadamente, la Argentina creció casi cinco veces.
No parece haber duda de que en menos de una generación surgió un amplio sector medio y que necesariamente sus ocupantes debieron reclutarse en los estratos populares urbanos y rurales. La movilidad social resultante favoreció a los hijos de individuos de niveles inferiores que se ubicaron en posiciones mas favorecidas que sus padres. La expansión de oportunidades se tradujo en una movilidad intergeneracional y se produjo una grado muy intenso de movilidad intrageneracional entre los extranjeros.
Para comprender la transformación de la estructura de la estratificación es necesario poner en evidencia que el cambio que se produjo fue consecuencia de una expresión de otras modificaciones sustanciales de la sociedad argentina. Los dos cambios más importantes se dieron:
1. En lo económico, con la modernización de la producción agrícola-ganadera, y el desarrollo de la industria que fue una fuente importante de la renta nacional y contribuyó poderosamente a transformar la estructura ocupacional del país.
2. El otro factor fue el crecimiento urbano, las ciudades crecieron vertiginosamente y el período de más intensa urbanización en la Argentina se produjo entre 1869 y 1914.
La transformación urbana, la aparición una estructura ocupacional predominantemente “no agrícola” de la población activa, y el surgimiento de una clase media que alcanza casi una tercera parte de la población , se ubica en las tres décadas comprendidas entre 1870 y comienzos del presente siglo.
En cuanto a los extranjeros, su distribución en niveles socio-ocupacionales resultó ser tal que en los estratos medios urbanos el elemento extranjero era mayoritario.
Por obra de la expansión de las posiciones medias, dos tercios de éstas tuvieron que ser cubiertas con personas de origen popular, y en el caso de los extranjeros los mismos inmigrantes, obreros, jornaleros, campesinos que se transformaban en comerciantes, industriales, empleados, etc.
La proporción de personas extranjeras que ascendieron fue mucho mayor que la de argentinos.
Los cambios estructurales se concentraron casi exclusivamente en la zona del litoral y en Bs. As., la ampliación de los estratos medios fue mucho mayor en dichas áreas centrales.
El proceso de expansión de los estratos medios en la Argentina siguió durante el período de 1914 a 1947, pues estos pasaron del 30,4 % en la primer fecha a 40,2% en el último ano nombrado. El incremento anual mayor se dio en el primer período intracensal (1869-1895).
Debemos referirnos al hecho esencial de que a partir de 1930 la inmigración externa cesa de desempeñar un papel e la Argentina a la vez que aparece la migración interna que aunque con ciertas diferencias vino a sustituirlas. En la misma época en que se interrumpió la inmigración masiva, desde mediados de la década que parte del ano 1930 se inicia un movimiento migratorio interno de gran intensidad. Estas dos migraciones (interna y externa) desempeñan un gran papel en la movilidad social, pero en sentido algo distinto. Las dos migraciones ejercieron el mismo impacto en cuanto a la urbanización, el crecimiento urbano siguió a pesar de la eliminación de las inmigraciones extranjeras.
En la época de la inmigración masiva los inmigrantes extranjeros de origen popular contribuyeron a constituir los estratos medios, alcanzando en ellos un predominio cuantitativo, en la época posterior parecería que los inmigrantes se ubicaron sobre todo en los estratos inferiores empujando a los nacidos en la ciudad hacia las posiciones medias.
La movilidad social que se dio en esta época fue distinta a la que se dio en la época de la inmigración masiva, él más significativo indico es la difusión de la enseñanza superior y media en la población que aumentó.
La movilidad social que se dio tanto para los sectores inferiores de los estratos medios y para cierta parte de los estratos populares, se da sobre todo en dos sentidos:
1. Como síntoma del nivel de aspiración.
2. Como cambio efectivo en la composición de la población activa ya que aumenta la proporción de aquéllos que alcanzan algún estudio del nivel secundario o universitario.
A pesar de que después del extraordinario ritmo de crecimiento que caracterizó la época de la inmigración masiva, la sociedad disminuyó considerablemente su desarrollo económico, hasta el punto que en la década del 50 entró en una fase de estancamiento, la transformación industrial, la acentuación de la urbanización y otros factores contribuyeron a mantener una tasa de movilidad presumiblemente no inferior a la que se dio en la etapa anterior. Las personas más movibles fueron los argentinos nativos, se trató de una movilidad intergeneracional. La mayor expansión se dio en las categorías de los estratos medios dependientes, es decir los empleados.
La movilidad social en Buenos Aires
En Bs. As. la población asciende a 7.000.000 de personas, una tercera parte del país. Para el análisis de la movilidad social se realiza una clasificación en siete niveles socio-ocupacionales. La escala de nivel ocupacional constituye un buen indicador de la posición económico-social de los sujetos.
Nivel 1 y 2 manuales: comprende
Nivel 1: personal de servicio doméstico privado, y en activ. comerciales, ind., etc., obreros no calificados, peones, vendedores ambulantes y similares.
Nivel 2: obreros calificados, asalariados o por cuenta propia, capataces y otro personal de supervisión manual.
Nivel 3 a 6 no manuales: comprende
Nivel 3: empleados subalternos, y de rutina de baja calificación, pequeños empresarios de comercio, industria, servicios.
Nivel 4: empleados subalternos de mayor calificación, personal de formación técnica, empresarios de comercio, industria, servicio, medio inferiores (1 a 5 dependientes)
Nivel 5: personal de formación intelectual, técnica y universitaria, jefes administración pública y privada.
Nivel 6: empresarios de nivel medio-superior ( 6 a 49 dependientes), jefe medio-superior administración pública y privada, profesionales libres.
Nivel 7: grandes empresarios (50 o más dependientes), altos jefes de la administración pública i privada.
El nivel con mayor cantidad de frecuencia es el 2 con el 34.5% , luego sigue el nivel 3 con el 20.3% y el de menor frecuencia es le nivel 7 con solo el 1.8%, estos datos son solo para el área de Bs.As.
Se confirma la existencia de una alta movilidad desde los niveles populares, pues un 36.5% de las personas cuyo origen está en los niveles 1 y 2 han pasado a niveles medios y altos.
En cuanto a la movilidad que tiene lugar entre los hijos de padres pertenecientes a niveles medios o altos, la movilidad ascendente a través de la línea popular-media, casi los dos tercios de los que nacieron en los niveles medios y altos lograron mantenerse en los mismos. Entre un 50% y un 70% de los que tuvieron padres profesionales o empresario medio o grande han descendido a los niveles intermedios.
En la época de la inmigración masiva se estimó que los estratos medios incluían un 50% de personas o más de origen popular. Ninguna persona de origen popular alcanzó el nivel 7, aunque más de la mitad de los que lo componen tienen origen medio.
La población e Bs. As. está integrada en una proporción muy elevada por inmigrantes internos y externos. En Bs. As. la inmigración interna ha ido a ubicarse en estratos inferiores, mientras que los nativos de la zona urbana se han visto comparativamente favorecidos, ascendiendo a posiciones mas altas. Los nacidos en Bs.As. ascendieron en general. Además de haber nacido en la misma zona, el otro elemento que favorece el ascenso es el origen extranjero de uno de los padres o ambos.
Lo que puede verse es la disminución de la movilidad descendente entre las personas de origen medio o alto, el aumento de la movilidad ascendente desde los niveles populares, hasta la década iniciada en 1912 a partir de la cual ya no hay aumento a este respecto.
Un aspecto importante de la movilidad social ascendente que se da en Bs. As. entre 1960 y 1961 es el de la educación, y las chances de alcanzar un nivel dado de educación están desigualmente distribuidas. El nivel ocupacional del padre aparece como una factor preponderante en la educación que alcanzará el hijo.
La movilidad con relación a las elites
Los estratos medios fueron constituidos en una gran proporción por personas de origen popular, en muchos casos ascendidos personalmente desde ocupaciones obreras o manuales, la penetración de elementos populares en los estratos altos, en particular en la clase que durante muchos anos monopolizaba el poder político fue menor
La proporción de los propietarios de tierra nacidos fuera del país solo alcanzaba el 10%. Esta elite aunque se la pueda denominar tradicional para distinguirla de otros sectores de formación mas recientes, de ningún modo permaneció inmune al llamado aluvión migratorio. Dentro de este grupo se hallan las familias más antiguas, pero no puede decirse de ningún modo que todo el grupo sea tal. La mitad de todo el grupo tenía antepasados argentinos por cuatro generaciones o más. Es difícil poder apreciar todavía cuál es el peso de la elite tradicional en el país. Se trata de un grupo que ha perdido gran parte de su poder político y que ha visto su significado relativo en la economía fuertemente disminuido por el crecimiento de los sectores industriales y de servicios, su influencia puede ir todavía mas allá de su peso real en la estructura social del país.
En el sector de la elite empresaria, no agropecuaria, según desde el punto de vista de su origen el 45.5% era extranjero. Una parte de ellos ascendieron a esa posición por movilidad socia y no por herencia. Existe un reclutamiento bastante importante de lideres empresarios en los estratos medios, inferiores y populares, donde la educación universitaria es muy poco frecuente.
Lo que se destaca es la preponderancia de las familias tradicionales en 1936 que corresponde a los efectos de la revolución militar de 1930 que implicó un regreso a la democracia limitada y al predominio de la oligarquía.
En la esfera de las fuerzas armadas hallamos la proporción de hijos de inmigrantes en este importante sector de la vida política argentina.
En un tercer sector, la iglesia, el reclutamiento en los estratos medios y populares resulta extraordinariamente elevado.
De los tres grupos tomados en cuenta, grandes empresarios, altos dirigentes privados y públicos, civiles, militares y profesionales, la categoría de los grandes empresarios revela la mayor proporción media superior y alta, lo que puede deberse al hecho de que el mismo incluye las tres ramas de actividad, también algunos terratenientes. Una parte de las elites (con excepción de las familias tradicionales) se recluta en una proporción presumiblemente no inferior a la mitad en los estratos medios, medio-inferior y popular.
La consecuencia de la movilidad: efectos políticos
El hecho fundamental que afectó la movilidad en la Argentina fue el crecimiento muy rápido de la proporción de los estratos medios los que se incrementaron a razón del 0.56% anual entre 1869 y1895 y entre 0.27 y 0.29% anual en las épocas posteriores hasta 1947.
Entre las áreas centrales e las áreas periféricas del país, todo hace presumir que la movilidad en las primeras fue considerablemente mas elevada.
El proceso descrito ocurrido en la Argentina, es análogo al que se ha verificado en los países industriales. Con la industrialización se produce una expansión de los estratos medios y a su vez este proceso produce una aumento de la movilidad.
En la Argentina desde la época de inmigración masiva y presumiblemente con igual o mayor intensidad después, se produjo un grado de movilidad que puede calificarse de elevado cuando se toma en cuenta lo ocurrido en otros países.
El nivel de vida de la Argentina, por los menos, para los dos tercios de la población que se concentran en el litoral y Bs. As., fue relativamente elevado, la expansión de las oportunidades educacionales fue en extremo pronunciado, por lo menos alcanzan a ingresar en la universidad.
Por el efecto acumulado de la movilidad intergeneracional e intrageneracional, tanto de ascenso como de descenso disminuye la homogeneidad de los diferentes estratos en tanto éstos resultan compuestos por personas que ya sea por origen familiar, han pertenecido a niveles sociales muy diferentes. La mayoría de los hombres que asciende a clase media se vuelven políticamente mas conservadores, mientras que los individuos de origen medio que descienden al nivel obrero mantienen su posición más conservadora. Las personas móviles tienden a ser más apáticas y menos activas políticamente.
Este intercambio entre los estratos sociales, la heterogeneidad de orígenes, tiene un papel de importancia en el hecho de que en la Argentina, a pesar de la alta concentración de obreros industriales en pocos centros urbanos, no se hayan desarrollado partidos de masa, de orientación similar a la que se observó en Europa.
El peronismo fue un movimiento que expresó a la inmigración interna, compuesta de personas que por primera vez se hallaban en contacto real con la sociedad nacional, fue el medio a través del cual se canalizó la participación política de esta masa recién urbanizada y recién introducida al trabajo industrial y que los partidos existentes fueron incapaces de expresar. En esa adhesión había anhelo de reformas, mas bien que de cambios sustanciales de la estructura social.
Desde 1930 hasta comienzos de 1950, las clases populares experimentaron no solo una tasa elevada de movilidad individual, sino también considerables mejoras en su nivel de vida. Si la expansión de los estratos medios favorecía a hijos de los antiguos inmigrantes extranjeros, la migración a la ciudad significó también una mejora para los inmigrantes internos. Ese período de crecimiento económico fue favorecido por la guerra y aprovechado por el peronismo, con su más favorable distribución del rédito nacional. Poco importa que el crecimiento careciese de fundamentos y que la estructura económica estuviese profundamente desequilibrada, se trató de un proceso de participación creciente tanto en lo económico como en otras esferas y esta participación reforzó el carácter conservador del movimiento político.
A-b)
El autor plantea que la movilidad tuvo lugar debido a que se produjeron dos cambios sustanciales en la Argentina:
1. Modernización de la producción agrícola-ganadera y el desarrrollo de la industria que fue una importante fuente de la renta nacional.
2. Crecimiento urbano.
Sostiene que la mayor parte de los elementos de los estratos medios, eran extranjeros para 1914. Fue mucho mayor la proporción de personas extranjeras que ascendieron, sobre el total de la población de origen popular, que loa argentinos.
Los cambios estructurales se concentraron casi exclusivamente en el litoral y Bs.As. y los estratos medios fueron ampliados en las mencionadas áreas centrales. Pero no se dio en el modelo de sustitución el mayor crecimiento de los estratos medios sino en el agroexportador, consecuencia de las masivas inmigraciones extranjeras.
Plantea que en el modelo de sustitución la inmigración externa fue reemplazada, por migraciones internas y permitió que continuara el crecimiento urbano.
A pesar de que después del crecimiento que se produjo en al época de inmigración masiva, disminuyó el crecimiento económico, hasta la década del 50 entró en una fase de estancamiento, pero debido a la transformación industrial, la acentuación de la urbanización y otros factores permitieron mantener la tasa de movilidad que no fue inferior a la de la etapa anterior. Un factor determinante para la movilidad ascendente fue la educación secundaria y terciaria.
Con respecto a la inmigración interna sostiene que se ubicaron en estratos inferiores, mientras que los nativos nacidos en zonas urbanas se favorecieron con posiciones mas altas y otro factor que influyó en el ascenso, es el origen extranjero de uno de los padres, o ambos.
Para el autor desde 1930 a 1950 las clases populares además de experimentar una elevada tasa movilidad, mejoraron sus niveles de vida.
Pero a pesar de la expansión que se dio durante estos anos, ya sea por la inmigración masiva proveniente del exterior, o la migración interna que contribuyeron al crecimiento urbano, carecía de fundamentos y la estructura económica estaba profundamente desequilibrada.
El autor sostiene que debido a la heterogeneidad de la composición en los diferentes estratos, contribuyó a que no se desarrollaran partidos políticos en masa.
9. Lectura de Persello “El Radicalismo en Crisis”
Crisis del 30 y partidos políticos.
La apelación a la noción de crisis para reflexionar en argentina, se ha constituido casi en un lugar común. No por ello es menos válido el intento de aportar elementos a la comprensión de la inestabilidad crónica, la alternancia gobiernos civiles- gobiernos militares, la debilidad de sistemas partidarios, el peso de las corporaciones, de su particular morfología y funcionamiento.
Los años 80, la salida del autoritarismo, y la emergencia de la democracia como horizonte posible, iniciaron el debate en torno a temas nuevos o a viejas cuestiones desde perspectivas diferentes. La cuestión partidos políticos justificó y justifica análisis variados en el campo de la sociología política. Buena parte de las preguntas que orientan la reflexión actual conducen a mirar el pasado en busca de explicaciones de un presente.
Partidos y contexto.
Existía una debilidad del sistema de partidos político y como contra cara el peso de lo corporativo.
El fracaso de los partidos políticos como canales de mediación entre sociedad y Estado, y como agregadores de demandas, suele atribuirse al modelo corporativo de ordenamiento de la sociedad; los partidos son débiles porque los grupos de representación de intereses sectoriales son fuertes.
La formación de políticas públicas y en los procesos de toma de decisiones, otros elementos, como el fuerte presidencialismo y las arraigadas formas clientelísticas en las relaciones políticas, se incorporan a la idea de partidos superados por las corporaciones.
Se modifican las teorías que abordan la problemática de lo político tendiendo a superar los postulados más fuertemente reduccionistas, tanto económicos como políticos o culturales, en un contexto de crisis de los paradigmas totalizantes.
Los partidos son producto y parte de la sociedad en la que surgen y se desarrollan, y por otro lado no son monolíticos y siempre iguales a sí mismos, sino que suponen su propia historicidad, en relación con los cambios que se operan en el contexto en el que actúan.
Carlos strasser: nos ofrece la posibilidad de pensar a los partidos políticos como instancias cambiantes y dinámicas, históricas, en una dialéctica, que implica rearticulaciones, reorganizaciones y cambios discursivos.
No hay una preocupación por establecer relaciones entre modalidades del sistema de partidos y las crisis políticas recurrentes.
Natalio botana: ve al problema de partidos políticos como una crisis de legitimidad.
Los partidos son incapaces de sostenerla dado que no existe solidaridad entre el personal político y el valor acordado al régimen democrático, con lo que colabora la presencia de las fuerzas armadas que ponen en acto la posibilidad de utilizar canales alternativos de acceso al poder.
Liliana de Riz: sostiene que es la trama institucional del régimen político la que define el espacio de constitución y el movimiento de los partidos y que su significado debe buscarse en la relación sociedad- partidos- Estado.
Los tres autores tienen en común el presupuesto de que es impensable la cuestión partidos desde la ausencia de un entramado que les dé sentido, aunque la visión de sus mediaciones, implicancias y determinaciones sean distintas.
Strasser: “ el grado de desarrollo y la diferencia clasista subsumen las otras variables explicativas”.
Botana: “ adquiere mayor centralidad el régimen político”.
De Riz: “ indagar en los modos de relación entre el Estado y la sociedad” lo que lleva a afirmar la ausencia de un sistema de partidos para el caso argentino.
Es la inserción de los partidos políticos en el interior de un sistema político pautado por la inestabilidad y por la imposibilidad para establecer un régimen político democrático, pluralista y competitivo.
Maria Grossi: “ Más que la ausencia de un sistema de partidos políticos habría que pensar que algunos sistemas partidarios son funcionales a la democracia y otros no.
Partidos y cultura políticas:
Cultura política: se asocia a los valores, actitudes y creencias vinculadas al funcionamiento del sistema político.
Vicente Palermo: acude a la noción de movimiento hegemónico para caracterizar uno de los rasgos fuertes de la tradición política cultural argentina (subcompetitividad del sistema partidario). El conflicto es atribuido a un enemigo minoritario y opuesto; implica la exclusión y/o la subordinación del otro. Así se da:
El que no es peronista es enemigo del pueblo.
El que no es radical esta con los enemigos de la democracia.
Existe una ausencia de reconocimiento recíproco, de legitimación del otro.
Coincide con De Riz cuando dice que las luchas políticas del siglo XX, se modelaron apelando a la integración nacional, antes que a los intereses de fuerzas sociales.
Según botana, la emergencia del peronismo parte aguas. Es desde allí que la noción de movimiento reemplaza en la conciencia popular a la de partido y se disputan la preeminencia, la vieja república y el movimiento. La república habría constituido la única posibilidad de configurar un sistema de partidos distintos. La noción de partido predominaba en la historia hasta que el peronismo logra erradicar, al menos en sus seguidores esta noción.
Para Grossi existe una dualidad en el comportamiento partidario que refleja modalidades distintas de hacer política:
Democracia política y ciudadanía: definiría el accionar del radicalismo que se orientaría hacia la representación.
Democracia social y tendencia a la participación: quedarían orientadas a la imagen del peronismo.
Grossi y Botana minimizan la intención del radicalismo de representar a la nación. Consideran que su imagen esta asociada a la batalla por las libertades políticas y su identidad queda así vinculada a la democracia.
El partido como método de investigación.
Estas perspectivas distintas, apartan de los temas apartan d los temas la dinámica y los procesos internos de los partidos (liderazgo, organización y cambios discursivos internos).
De la sumatoria de trabajos sobre partidos en particular no se puede construir una idea acabada sobre el funcionamiento del sistema partidario en su conjunto.
Debería ubicarse a los partidos en el interior de la trama societaria en la que actúan y de la cual son parte constitutiva.
Un partido no es siempre igual a sí mismo, entre discursos políticos y cambios sociales existe una relación que no es lineal. un partido político no constituye necesariamente una unidad, existen tensiones y conflictos que coexisten en el interior del radicalismo.
Partidos y crisis.
Los años 30 son indagados modificando visiones que encerraban a la coyuntura en expresiones como restauración oligárquica, década infame, época oscura.
Esto fue así porque gran parte de la historia argentina asumió al peronismo como momento fundacional, como ruptura de un orden y emergencia de otro totalmente nuevo y diferente.
El peronismo no es el punto de llegada predeterminado e inevitable después de los fracasos por articular un nuevo modo de desarrollo a una nueva forma de hegemonía.
De la crisis no parece emerger ningún grupo que tenga la fuerza necesaria para imponer su interés particular y crear a partir de allí un interés general.
Del golpe ( por el cual se rompe la normativa constitucional en cuanto a las reglas de transferencia del gobierno y se descree de la democracia como principio organizador del orden político), no surge ningún actor político capaz de interpretar una sociedad que se transforma aceleradamente.
Ninguna propuesta se transforma en hegemónica.
La década del 30 es una época de desencuentros trágicos, de discursos construidos alrededor de un mundo de ficción. Nadie llegó a comprender el sentido de estas mutaciones geológicas.
La crisis de legitimidad del régimen y la dislocación d entidades colectivas, supone alteraciones en la forma del sistema político, entendido como lugar de los pactos y los enfrentamientos como fuerzas sociales.
Funciones de los partidos políticos.
Estas funciones son seleccionar, agregar y articular intereses traduciéndolos en demandas; representar al pueblo al expresar sus exigencias. Estas demandas no solo deben ser transmitidas sino también respaldadas por una presión.
Los partidos políticos de los años 30, no parecen cumplir este enunciado de funciones, son incapaces de percibir los cambios de una sociedad que se esta industrializando.
Junto con la democracia, el sistema de partidos es puesto en discusión para valorizar otras formas de representación y de legitimidad.
El lugar de la política ocupa nuevos espacios si bien no llega a reemplazar a los partidos.
En esos años varios sectores aparecen como subrrepresentados (obreros, sectores pequeños y medianos de la industria y el agro). Liderazgo de los sectores económicos tradicionales.
Después del golpe de septiembre el mapa partidario esta conformado por el partido demócrata nacional, fuerza política heterogénea y estructura débil.
La exclusión/ abstracción del radicalismo en las elecciones permite al partido socialista y al demócrata progresista, crecer en términos de representación en el gobierno.
El fraude impide la posibilidad de competencia, pero además, el radicalismo( principal partido opositor) pasa de no aceptar las reglas del juego a involucrarse en él, sin que medien cambios importantes en el funcionamiento del sistema (no logra encontrar su lugar). A mediados de la década dejó de ser el partido mayoritario, y con el tiempo su predominio pasa al peronismo.
El triunfo de Ortiz en las elecciones presidenciales inducen al radicalismo a una postura expectante que lo acerca al gobierno.
La crisis económica y política agudiza la debilidad parlamentaria.
En los años 30, el radicalismo padecía la imposibilidad de unificar y representar a los sectores populares en torno a una propuesta que sintetice a una sociedad que esta cambiando.
Crisis en los partidos.
El futuro de la democracia depende de los cambios internos de los partidos, afectados por dos crisis: de la eficacia de los postulados que sostienen y de su organización interna (procedimientos y tácticas).
Los partidos transitan por una crisis de identidad y una ausencia de organicidad.
Gana terreno la idea de reglamentar los partidos políticos. Uriburu en 1931 dicta un decreto para reglamentar la constitución de partidos políticos, la cual rige hasta 1949.
Organización y dinámica.
La organización se da entre personas que sustentan la misma ideología, pero un partido político surge de la arena política y siendo paulatinamente reemplazado por la organización.
Parecería ser que para el radicalismo de los años 30 el fin último era conquistar el poder político, pero en el momento en que esta se ve amenazada, se privilegia la unidad por sobre la identidad.
El radicalismo se reunifica y mantiene la unidad durante toda la década, poniendo en juego la definición de su identidad; aunque continúan las disputas internas por los espacios de poder. Cada una de las tendencias internas que conviven en el partido se planteará como la poseedora de la receta para superar la crisis societal y esto provocará enfrentamientos y desestabilizaciones de los anteriores equilibrios de poder que asumirán la forma de propuestas de cambio de las reglas de juego interpartidarias, pautadas en la carta orgánica.
Reunificación y reorganización.
Entre fines de 1930 y principios de 1931, se da la yuxtaposición caótica de intentos de unificación, acompañado con propuestas reorganizadoras que tienen distinto origen. El radicalismo intenta una reestructuración interna a través de una renovación de dirigentes.
En abril de 1931 llega Alvear a Bs. As. Y dispone une reorganización sin exclusiones, para lo cual se constituye una junta pro- reorganización (Junta del City).
La reorganización se desdobla quedando afuera el radicalismo entrerriano.
La junta finalmente anuncia la reforma de la carta orgánica y la sanción de un programa; nombra comisiones para que elaboren ambos anteproyectos.
La carta orgánica mantiene en lo esencial la estructura organizativa de 1892; la novedad reside en que establece el propio voto directo, secreto y obligatorio; concede representación a las minorías y reglamenta las incompatibilidades de los cargos partidarios con los empleados públicos y de los cargos electivos con los partidarios.
Los cambios introducidos suponen la decisión de democratizar las practicas internas (organizarlo e institucionalizarlo).
Abstención o concurrencia.
Entre 1931 y 1935 el partido radical no concurrió a los comicios. La estrategia abstencionista mereció juicios disímiles en el interior del partido. Para quienes la avalaron, la abstención e intransigencia, aparecen como términos complementarios e inseparables. La decisión de levantarla a partir de 1935 se explica a partir de la incapacidad de la dirección alvearista, para luchar intransigente y frontalmente contra el régimen fraudulento, y da inicio a la etapa colaboracionista.
El triunfo del concurrencialismo hace que retornen al partidos algunos de los núcleos que habían quedado fuera de la reunificación de 1931 y cuyos dirigentes estaban ocupando posiciones públicas en el gobierno de Justo. Estas incorporaciones producen malestar en el sector intransigente del partido.
En 1935 se realiza la Asamblea de la Fuerza de Orientación Radical (F.O.R.J.A.), grupo de intelectuales que cuestionan a la dirección del partido y se proponen “ salvar” la identidad partidaria amenazada.
Colaboración e intransigencia.
El levantamiento de la abstención amplia las opciones del partido. Este levantamiento mantuvo inalterable el régimen de arbitrariedad e ilegalidad imperante.
Se cuestiona la “ colaboración “, pero no desde la intransigencia a la que define como “ un estado de espíritu puramente subjetivo y sentimental”, diferente de una línea política determinada por un conjunto de enunciados doctrinarios.
Desde la intransigencia también se condena la labor parlamentaria del partido y los argumentos no difieren demasiado. El partido transigió con los gobiernos fraudulentos.
Se comprimió la acción legislativa a términos inofensivos; se abandonó la organización de la reacción del pueblo ante los atentados cometidos contra sus intereses materiales o sus tradiciones espirituales… Actuandoce con intensidad únicamente en los procesos electorales.
El cuestionamiento es que el partido dejo de diferenciarse del gobierno poniendo en juego su propia identidad.
Unidad y programa.
El programa de uniformidad a la acción parlamentaria, circunscribe a la actividad de sus adherentes dentro de un campo ideológico prefijado; promueve y estimula el estudio de los problemas sociales y de su solución, con arreglo al criterio del partido; orienta la opinión popular.
Alvearismo e intransigencia.
Los sectores intransigentes del partido, que irán nucleandose y organizandoce a lo largo de la década, se constituyen hacia fines de 1942 en un movimiento nacional a partir de grupos provinciales. Los une la crítica a la dirección del partido. El alvearismo comprometió la tradición histórica del partido, su identidad. La propuesta es democratizarlo internamente, reemplazar la máquina por el debate de ideas.
La consigna de los sectores que al finalizar la década se unen al movimiento intransigente, es obedecer a las altas autoridades, “trabajando dentro del partido por la depuración de las practicas.
Finalmente será la posición frentista adoptada por el radicalismo en 1942, la que lleve a la intransigencia a unificarse, constituyendo una fuerza a nivel nacional.
El cambio propuesto por la intransigencia esta pensado como un medio para alterar la distribución de los recursos de poder en el interior de la organización. La tendencia de la dirección del partido es resistirlo.
10. Crisis del 30 y partidos políticos.
La apelación a la noción de crisis para reflexionar en argentina, se ha constituido casi en un lugar común. No por ello es menos válido el intento de aportar elementos a la comprensión de la inestabilidad crónica, la alternancia gobiernos civiles- gobiernos militares, la debilidad de sistemas partidarios, el peso de las corporaciones, de su particular morfología y funcionamiento.
Los años 80, la salida del autoritarismo, y la emergencia de la democracia como horizonte posible, iniciaron el debate en torno a temas nuevos o a viejas cuestiones desde perspectivas diferentes. La cuestión partidos políticos justificó y justifica análisis variados en el campo de la sociología política. Buena parte de las preguntas que orientan la reflexión actual conducen a mirar el pasado en busca de explicaciones de un presente.
Partidos y contexto.
Existía una debilidad del sistema de partidos político y como contra cara el peso de lo corporativo.
El fracaso de los partidos políticos como canales de mediación entre sociedad y Estado, y como agregadores de demandas, suele atribuirse al modelo corporativo de ordenamiento de la sociedad.
Se modifican las teorías que abordan la problemática de lo político tendiendo a superar los postulados más fuertemente reduccionistas, tanto económicos como políticos o culturales, en un contexto de crisis de los paragmas totalizantes.
Los partidos son producto y parte de la sociedad en la que surgen y se desarrollan; los cuales no son monolíticos y siempre iguales a sí mismos, sino que suponen su propia historicidad, en relación con los cambios que se operan en el contexto en el que actúan.
Carlos Strasser: nos ofrece la posibilidad de pensar a los partidos políticos como instancias cambiantes y dinámicas, históricas, en una dialéctica, que implica rearticulaciones, reorganizaciones y cambios discursivos.
No hay una preocupación por establecer relaciones entre modalidades del sistema de partidos y las crisis políticas recurrentes.
Natalio Botana: ve al problema de partidos políticos como una crisis de legitimidad.
Los partidos son incapaces de sostenerla dado que no existe solidaridad entre el personal político y el valor acordado al régimen democrático, con lo que colabora la presencia de las fuerzas armadas que ponen en acto la posibilidad de utilizar canales alternativos de acceso al poder.
Liliana de Riz: sostiene que es la trama institucional del régimen político la que define el espacio de constitución y el movimiento de los partidos y que su significado debe buscarse en la relación sociedad- partidos- Estado.
Los tres autores tienen en común el presupuesto de que es impensable la cuestión partidos desde la ausencia de un entramado que les de sentido, aunque la visión de sus mediaciones, implicancias y determinaciones sean distintas.
Strasser: “ el grado de desarrollo y la diferencia clasista subsumen las otras variables explicativas”.
Botana: “ adquiere mayor centralidad el régimen político”.
De Riz: “ indagar en los modos de relación entre el Estado y la sociedad” lo que lleva a afirmar la ausencia de un sistema de partidos para el caso argentino.
Es la inserción de los partidos en el interior de un sistema político pautado por la inestabilidad y por la imposibilidad para establecer un régimen político democrático, pluralista y competitivo.
Maria Grossi: “ Más que la ausencia de un sistema de partidos políticos habría que pensar que algunos sistemas partidarios son funcionales a la democracia y otros no”.
Partidos y cultura políticas:
Cultura política: se asocia a los valores, actitudes y creencias vinculadas al funcionamiento del sistema político.
Vicente Palermo: acude a la noción de movimiento hegemónico para caracterizar uno de los rasgos fuertes de la tradición política cultural argentina ( subcompetitividad del sistema partidario). El conflicto es atribuído a un enemigo minoritario y opuesto; implica la exclusión y/o la subordinación del otro. Así se da:
El que no es peronista es enemigo del pueblo.
El que no es radical esta con los enemigos de la democracia.
Existe una ausencia de reconocimiento recíproco, de legitimación del otro.
Coincide con De Riz cuando dice que las luchas políticas del siglo XX, se modelaron apelando a la integración nacional, antes que a los intereses de fuerzas sociales.
Según Botana, la emergencia del peronismo parte aguas. Es desde allí que la noción de movimiento reemplaza en la conciencia popular a la de partido y se disputan la preeminencia, la vieja república y el movimiento. La noción de partido predominaba en la historia hasta que el peronismo logra erradicar, al menos en sus seguidores esta noción.
Para Grossi existe una dualidad en el comportamiento partidario que refleja modalidades distintas de hacer política:
Democracia política y ciudadanía: definiría el accionar del radicalismo que se orientaría hacia la representación.
Democracia social y tendencia a la participación: quedarían orientadas a la imagen del peronismo.
Grossi y Botana minimizan la intención del radicalismo de representar a la nación. Consideran que su imagen esta asociada a la batalla por las libertades políticas y su identidad queda así vinculada a la democracia.
El partido como método de investigación.
Estas perspectivas distintas, apartan de los temas apartan d los temas la dinámica y los procesos internos de los partidos (liderazgo, organización y cambios discursivos internos).
De la sumatoria de trabajos sobre partidos en particular no se puede construir una idea acabada sobre el funcionamiento del sistema partidario en su conjunto.
Debería ubicarse a los partidos en el interior de la trama societaria en la que actúan y de la cual son parte constitutiva.
Un partido no es siempre igual a sí mismo, entre discursos políticos y cambios sociales existe una relación que no es lineal.un partido político no constituye necesariamente una unidad, existen tensiones y conflictos que coexisten en el interior del radicalismo.
Partidos y crisis.
Los años 30 son indagados modificando visiones que encerraban a la coyuntura en expresiones como restauración oligárquica, década infame, época oscura.
Esto fue así porque gran parte de la historia argentina asumió al peronismo como momento fundacional, como ruptura de un orden y emergencia de otro totalmente nuevo y diferente.
El peronismo no es el punto de llegada predeterminado e inevitable después de los fracasos por articular un nuevo modo de desarrollo a una nueva forma de hegemonía.
De la crisis no parece emerger ningún grupo que tenga la fuerza necesaria para imponer su interés particular y crear a partir de allí un interés general.
Del golpe ( por el cual se rompe la normativa constitucional en cuanto a las reglas de transferencia del gobierno y se descree de la democracia como principio organizador del orden político), no surge ningún actor político capaz de interpretar una sociedad que se transforma aceleradamente.
La década del 30 es una época de desencuentros trágicos, de discursos construidos alrededor de un mundo de ficción. Nadie llegó a comprender el sentido de estas mutaciones geológicas.
La crisis de legitimidad del régimen y la dislocación d entidades colectivas, supone alteraciones en la forma del sistema político, entendido como lugar de los pactos y los enfrentamientos como fuerzas sociales.
Funciones de los partidos políticos.
Estas funciones son seleccionar, agregar y articular intereses traduciéndolos en demandas; representar al pueblo al expresar sus exigencias. Estas demandas no solo deben ser transmitidas sino también respaldadas por una presión.
Los partidos políticos de los años 30, no parecen cumplir este enunciado de funciones, son incapaces de percibir los cambios de una sociedad que se esta industrializando.
Junto con la democracia, el sistema de partidos es puesto en discusión para valorizar otras formas de representación y de legitimidad.
El lugar de la política ocupa nuevos espacios si bien no llega a reemplazar a los partidos.
En esos años varios sectores aparecen como subrrepresentados (obreros, sectores pequeños y medianos de la industria y el agro). Liderazgo de los sectores económicos tradicionales.
Después del golpe de septiembre el mapa partidario esta conformado por el partido demócrata nacional, fuerza política heterogénea y estructura débil.
La exclusión/ abstracción del radicalismo en las elecciones permite al partido socialista y al demócrata progresista, crecer en términos de representación en el gobierno.
El fraude impide la posibilidad de competencia, pero además, el radicalismo (principal partido opositor) pasa de no aceptar las reglas del juego a involucrarse en él, sin que medien cambios importantes en el funcionamiento del sistema (no logra encontrar su lugar). A mediados de la década dejó de ser el partido mayoritario, y con el tiempo su predominio pasa al peronismo.
El triunfo de Ortiz en las elecciones presidenciales inducen al radicalismo a una postura expectante que lo acerca al gobierno.
La crisis económica y política agudiza la debilidad parlamentaria.
En los años 30, el radicalismo padecía la imposibilidad de unificar y representar a los sectores populares en torno a una propuesta que sintetice a una sociedad que esta cambiando.
Crisis en los partidos.
El futuro de la democracia depende de los cambios internos de los partidos, afectados por dos crisis: de la eficacia de los postulados que sostienen y de su organización interna (procedimientos y tácticas).
Los partidos transitan por una crisis de identidad y una ausencia de organicidad.
Gana terreno la idea de reglamentar los partidos políticos. Uriburu en 1931 dicta un decreto para reglamentar la constitución de partidos políticos, la cual rige hasta 1949.
Organización y dinámica.
La organización se da entre personas que sustentan la misma ideología, pero un partido político surge de la arena política y siendo paulatinamente reemplazado por la organización.
Parecería ser que para el radicalismo de los años 30 el fin último era conquistar el poder político, pero en el momento en que esta se ve amenazada, se privilegia la unidad por sobre la identidad.
El radicalismo se reunifica y mantiene la unidad durante toda la década, poniendo en juego la definición de su identidad; aunque continúan las disputas internas por los espacios de poder. Cada una de las tendencias internas que conviven en el partido se planteará como la poseedora de la receta para superar la crisis societal y esto provocará enfrentamientos y desestabilizaciones de los anteriores equilibrios de poder que asumirán la forma de propuestas de cambio de las reglas de juego interpartidarias, pautadas en la carta orgánica.
Reunificación y reorganización.
Entre fines de 1930 y principios de 1931, se da la yuxtaposición caótica de intentos de unificación, acompañado con propuestas reorganizadoras que tienen distinto origen. El radicalismo intenta una reestructuración interna a través de una renovación de dirigentes.
En abril de 1931 llega Alvear a Bs. As. Y dispone une reorganización sin exclusiones, para lo cual se constituye una junta pro- reorganización (Junta del City).
La reorganización se desdobla quedando afuera el radicalismo ertrerriano.
La junta finalmente anuncia la reforma de la carta orgánica y la sanción de un programa; nombra comisiones para que elaboren ambos anteproyectos.
La carta orgánica mantiene en lo esencial la estructura organizativa de 1892; la novedad reside en que establece el propio voto directo, secreto y obligatorio; concede representación a las minorías y reglamenta las incompatibilidades de los cargos partidarios con los empleados públicos y de los cargos electivos con los partidarios.
Los cambios introducidos suponen la decisión de democratizar las practicas internas (organizarlo e institucionalizarlo).
Abstención o concurrencia.
Entre 1931 y 1935 el partido radical no concurrió a los comicios. La estrategia abstencionista mereció juicios disímiles en el interior del partido. Para quienes la avalaron, la abstención e intransigencia, aparecen como términos complementarios e inseparables. La decisión de levantarla a partir de 1935 se explica a partir de la incapacidad de la dirección alvearista, para luchar intransigente y frontalmente contra el régimen fraudulento, y da inicio a la etapa colaboracionista.
El triunfo del concurrencialismo hacen que retornen al partidos algunos de los núcleos que habían quedado fuera de la reunificación de 1931 y cuyos dirigentes estaban ocupando posiciones públicas en el gobierno de Justo. Estas incorporaciones producen malestar en el sector intransigente del partido.
En 1935 se realiza la Asamblea de la Fuerza de Orientación Radical (F.O.R.J.A.), grupo de intelectuales que cuestionan a la dirección del partido y se proponen “ salvar” la identidad partidaria amenazada.
Colaboración e intransigencia.
El levantamiento de la abstención amplia las opciones del partido. Este levantamiento mantuvo inalterable el régimen de arbitrariedad e ilegalidad imperante.
Se cuestiona la “ colaboración “, pero no desde la intransigencia a la que define como “ un estado de espíritu puramente subjetivo y sentimental”, diferente de una línea política determinada por un conjunto de enunciados doctrinarios.
Desde la intransigencia también se condena la labor parlamentaria del partido y los argumentos no difieren demasiado. El partido transigió con los gobiernos fraudulentos.
Se comprimió la acción legislativa a términos inofensivos; se abandonó la organización de la reacción del pueblo ante los atentados cometidos contra sus intereses materiales o sus tradiciones espirituales… Actuandoce con intensidad únicamente en los procesos electorales.
El cuestionamiento es que el partido dejo de diferenciarse del gobierno poniendo en juego su propia identidad.
Unidad y programa.
El programa de uniformidad a la acción parlamentaria, circunscribe a la actividad de sus adherentes dentro de un campo ideológico prefijado; promueve y estimula el estudio de los problemas sociales y de su solución, con arreglo al criterio del partido; orienta la opinión popular.
Alvearismo e intransigencia.
Los sectores intransigentes del partido, que irán nucleandose y organizandoce a lo largo de la década, se constituyen hacia fines de 1942 en un movimiento nacional a partir de grupos provinciales. Los une la crítica a la dirección del partido. El alvearismo comprometió la tradición histórica del partido, su identidad. La propuesta es democratizarlo internamente, reemplazar la máquina por el debate de ideas.
La consigna de los sectores que al finalizar la década se unen al movimiento intransigente, es obedecer a las altas autoridades, “ trabajando dentro del partido por la depuración de las practicas.
Finalmente será la posición frentista adoptada por el radicalismo en 1942, la que lleve a la intransigencia a unificarse, constituyendo una fuerza a nivel nacional.
El cambio propuesto por la intransigencia esta pensado como un medio para alterar la distribución de los recursos de poder en el interior de la organización. La tendencia de la dirección del partido es resistirlo.
11. Modelo de desarrollo: renovación o reproducción.
Entre los años 30 y los 40 asistimos a un transito del “estado liberal de derecho” al estado social”, pasaje que puede ser leído de manera lineal sino que implica continuidades y rupturas en el ámbito del desarrollo y en el de la hegemonía.
Existía un debate en el interior del partido radical en torno a un modelo económico posible para una Argentina en crisis. ¿cuánto de nuevo y cuánto de viejo, de reproducción de la Argentina agroexportadora aparece en el discurso partidario de los años 30?… nos encontramos con una heterogeneidad atravesada por propuestas que lo alejan de los postulados demoliberales en sentido estricto.
Antilatifundismo: “reforma agraria”.
El primer problema a resolver es que Argentina es un país agrario y que el estado debe actuar como interventor.
Algunos de los puntos de vista compartidos por los radicales de todas las tendencias son:
1- La tierra no es una mercancía, es un medio de producción que tiene que estar en manos de quien la trabaja.
2- Las superficies en manos de los propietarios deben ser limitadas, y el estado debe limitar la concentración.
3- Debe ser explotada racional y convenientemente, en6tregandola a quien la haga producir y/ o gravándola impositivamente.
El mantenimiento del latifundio implica la pervivencia del “feudalismo económico”. Es el enemigo de la unificación territorial, económica y cultural del país. Por lo cual la idea que predomina es limitarla en su extensión y subordinarla al interés colectivo, en tanto debe cumplir una “función social”; no se trata de quitarles tierras a los que tienen para dárselas a los que no tienen, sino que se ubican en una tercera posición entre la socialización y la tierra y la propiedad privada absoluta.
Lo importante es tener en cuenta al factor hombre, y la intervención del estado como regulador. La propiedad implica la obligación para con la comunidad de su cultivo y de su explotación
Se presentaron varias propuestas de reforma agraria, entre ellas:
Barcos: la reforma agraria compatible con el régimen político, la historia y la economía nacionales, es el arrendamiento del estado.
Massone: apunta a la solución del problema del monopolio de la tierra y del arrendatario; y agrega que la colonización oficial no puede ser ya aceptada, debe ser un instrumento accesorio a planes más generales y estar sujeta a determinadas condiciones.
Sabattini: durante su gobierno se sancionó una ley que establece el impuesto al ausentismo y la herencia.
En general, las propuestas tendientes a resolver el problema de la concentración de la tierra van acompañadas por otras que pretenden solucionar los problemas que afectan al productor rural.
12. Comercialización de la producción agropecuaria.
Los radicales esgrimen críticas a la monopolización y a la extranjerización del comercio y, además opiniones negativas del accionar del gobierno de la década en cuanto a las medidas tomadas en ese aspecto, para palear la crisis. No critican la intervención estatal sino el sesgo que esta tomó hacia un determinado grupo de intereses: los latifundistas, los grandes ganaderos, los monopolios.
Algunos puntos de los principales argumentos fueron:
1- Las industrias clásicas de la economía argentina, están sometidas a los capitales extranjeros.
2- El accionar de los monopolios extranjeros esta vinculado a los gobiernos oligárquicos, en tanto exige garantías y condiciones propicias que solo puede concederle el régimen imperante.
3- La monopolización lleva a la degradación de productores y consumidores, a su creciente pauperización.
4- Una economía monopolizada y entregada a los capitales extranjeros conllevan necesariamente la deformación antidemocrática del orden institucional.
5- Las inversiones de capitales extranjeros deben ser estimuladas en tanto constituyen un factor de progreso pero a condición de que no les otorguen privilegios que socavan la economía nacional
El estado debe intervenir para frenar la monopolización de la economía y para controlar a los capitales extranjeros.
La salida para los países productores de materia prima es el control estatal de la economía. El estado es el único que tiene el deber y la capacidad jurídica para hacerlo.
De lo que se trata es de no matar la libre iniciativa del capital privado creando una” dictadura económica del estado”, pero, sin embargo, allí donde el capital monopolista sea más fuerte que el propio estado, no hay otra solución que establecer el monopolio estatal, o nacionalizar la rama productiva absorbida por el capital trustificado (asociación de productores para abaratar costos).
En función de estas premisas elabora un plan de emergencia para conjurar la crisis que incluye nacionalizaciones, estancos y un estado intermediario.
Con respecto al plan Pinedo, la evaluación que hace el partido es que de instaurarse significaría una dictadura económico-financiera. Sostiene una opinión favorable al objetivo, pero cuestiona el procedimiento de financiación a implementarse.
Agro vs. Industria.
La cuestión agraria ocupa un lugar central en los textos radicales, pero no sucede así con el tema del desarrollo industrial, que no solo no es central sino que el espacio que se le dedica es mínimo.
En el partido predomina una visión de país agrario y exportador lo cuál no nos autoriza a decir que se sostenga una postura anti-industrialista, pero si que la industria no forma parte de sus preocupaciones inmediatas.
Hay consenso de que la agricultura y la ganadería deben ser protegidas y subsidiadas por el estado, pero no aparece un planteo semejante cuando se trata de la industria manufacturera. Esto se hace evidente al discutirse el Plan Pinedo.
En realidad, la actitud política del partido radical consiste en la no-discusión del Plan en el Parlamento en función de haber decretado lo que se llamó “intransigencia parlamentaria”: no participar en las sesiones hasta tanto no se intervengan las provincias donde se habían llevado a cabo elecciones fraudulentas.
La consigna era un desarrollo industrial siempre que no afecte al desarrollo agrario y que no necesite apoyo o intervención estatal. Se mantiene una visión de la industria como actividad competitiva del desarrollo agrario, sus intereses se piensan como opuestos y en pugna por la distribución del excedente.
Defensa del consumidor.
Las primeras víctimas de la acción monopolista son los consumidores, son quienes deben soportar la carga de la pretendida reconstrucción económica. Plantean que, si la producción, frente a las restricciones del comercio internacional y la retracción de los mercados, impuso un rompimiento de las normas del liberalismo económico, resulta también indispensable que se establezcan normas para la fijación de precios internos o algún mecanismo que evite la carestía de la vida
Enumeran una serie de medidas que surgen a raíz de la carestía de la vida, y que deberían ser tomadas en cuenta para elaborar la legislación pertinente:
1- Fiscalización de los precios de venta al por mayor y menor.
2- Revisión del todo el sistema aduanero vigente con supresión de las trabas impuestas al comercio de importación.
3- Supresión del control de cambios y creación de un fondo de estabilización de los cambios.
4- Reajuste de los sueldos y salarios de las industrias, comercios, empresas de SS. Públicos, y empresas monopolizadoras.
En la cámara de diputados, Zara también se hace eco del problema y lleva adelante una interpelación al ministro de agricultura, en el año 1941. Considera dos caminos posibles: impedir la exportación o al menos restringirla y fijar precios máximos en las tres etapas de comercialización.
Indudablemente, en la versión del radicalismo la defensa del consumidor exige la intervención estatal para controlar precios y salarios o para otorgar subsidios. Estas medidas, junto con el levantamiento o la reducción de los aranceles a los productos de importación reactivarían el mercado interno y posibilitarían una mayor justicia retributiva.
El radicalismo no articula un discurso “nuevo” que de cuenta de la profundidad de las mutaciones sociales.
La centralidad productiva que iba adquiriendo la industria, y en consecuencia, la clase obrera, parece no haber sido percibida, no solo por los radicales, sino por buena parte de los actores políticos de la década.
Postura del autor:
A M.Persello: tiene una postura crítica con respecto a la actuación del radicalismo en esa época; pero no deja de considerar que es un partido en crisis y que se desenvuelve dentro de una sociedad en iguales condiciones. Resalta la debilidad de los sistemas partidarios, incapaces de percibir los cambios de una sociedad que se esta industrializando y que esta dominada por un movimiento hegemónico y de ilegitimidad de los partidos.
Con respecto al peronismo, la autora considera que solo emerge como una opción en la discusión de la sociedad Argentina y no como funciona en el imaginario colectivo, que lo considera un “ mito fundacional” de la nueva articulación entre desarrollo y hegemonía.
Aspecto económico
Modelo Agroexportador Modelo Sustitución de Importaciones
- Acelerado crecimiento en función de las necesidades de los países centrales.
- Productor de materias primas alimenticias (favorecidas por la zona del litoral).
- Recibe gran cantidad de inversiones extranjeras.
- La actividad productiva quedó a cargo de inversiones locales y las inversiones extranjeras se orientaban al sistema de transportes, y a financiar al estado.
- Las nuevas tierras conquistadas se entregaban a precios muy bajos a los ya eran grandes propietarios (terratenientes).
- El estado fue un intermediario de la inversión extranjera y la política económica adoptada fue liberal, sin intromisión del sector privado. (debido al carácter marginal de los contribuyentes migratorios).
- La oligarquía recibe su poder tanto del control interno de producción como de su capacidad para negociar eficazmente con el exterior. Las inversiones extranjeras se localizaban en la región pampeana.
- Las inversiones en ferrocarriles daban buenas ganancias y el gobierno garantizaba un mínimo de rentabilidad aunque en la realidad no se produjese.
- El estado alentaba la producción primaria y desalentaba las manufacturas.
- Inversiones locales: se especula con la tierra, cuya reventa dejaba altos márgenes de beneficios (la actividad especulativa se apoyó en el sistema crediticio estatal por medio de cédulas hipotecarias), se invirtió en obras directas orientadas a la producción primaria.
- Etapas de producción: la demanda aumentó desde 1880 a 1914 y se estabilizo hasta la crisis del 30.
- Se expande la producción de cereales cuyos bajos costos y la inflación no afectó a los productores a pesar de los bajos precios.
- Se perfecciona la cámara frigorífica 1890 por lo que carnes Argentina llegaron al mercado Europeo.
- Conflictos entre criadores e invernadores.
- La agricultura se desarrolla por su vinculación con la ganadería.
- La escasez de mano de obra obliga a recurrir a los inmigrantes (arrendatarios).
- La productividad era baja, pero como la extensión del cultivo era grande, provocó que los gastos de inversión fueran bajos y las ganancias altísimas.
- El extranjero controla las actividades claves del país: elaboración primaria, transporte, financiación, comercio exterior, transporte de ultramar, seguros, etc.
- Especialización y división del trabajo.
- La introducción de productos europeos se vio favorecido por la política libre cambista, como por la política crediticia del gobierno.
- El período de la guerra fue de recesión.
- La 1° guerra mundial favoreció el desarrollo industrial que sustituye las importaciones, no fue aprovechado por la estructura débil de la industria local.
- Gran endeudamiento del país.
- Aumento de la producción agrícola por la mecanización.
- Cesan las inversiones extranjeras durante la guerra.
- Aumento de importaciones con EEUU, problemas con Gran Bretaña.
- Argentina mira hacia fuera. – Devaluación del peso en 1933.
- Política fiscal expansiva (aumento de aranceles, impuestos y disminución del gasto publico).
- Crecimiento de la industria.
- Creación del Banco Central 1935.
- Instituto movilizador de inversiones bancarias.
- Disminución de la exportación.
- Caídas de las importaciones.
- Descenso de producción.
- Mayor exportador del mundo en maíz.
- En 1943 la industria superó a la agricultura.
- Concentración de la industria en BS AS y sus alrededores.
- Crecimiento del sector textil.
- Sector industrial: bienes de consumo
- El nivel de importaciones de argentina estaba determinado por los países del mundo que nos compraban.
- Implementación de impuesto sobre la renta.
- Con la crisis del 30 obliga a las clase dirigente a iniciar un proceso de industrialización llamado sustitución de importaciones.
- Se reforzaron las relaciones con los Ingleses.
- Para 1933 se había logrado equilibrar el presupuesto.
- Medidas importantes: en 1931 se impusieron dos grandes herramientas para el manejo económico, (1) Impuesto a los réditos (antiguo proyecto de Yrigoyen) y (2) El control de cambios, mediante el cual el gobierno centralizaba la compraventa de divisas, que en principios se constituyó para asegurar la disponibilidad para el pago de la deuda externa y luego se comprobó que servía como una poderosa herramienta para manejar la política económica.
- Período en que se cierra la economía y los aranceles y la escasez de divisas propicio que se remplazaran las importaciones por otros bienes producido localmente.
- Los Norteamericanos eran discriminados con los aranceles y con el uso de divisas por lo que tuvieron que retroceder en nuestro mercado debido a la relación bilateral mantenida con Gran Bretaña. La guerra provoco: (1) que disminuyan las importaciones de Gran Bretaña por lo que Argentina tuvo un saldo a favor y (2) que se redujeran las exportaciones agrícolas, y aumentaran las exportaciones de carne enfriada y congelada a Gran Bretaña.
- Propuesta de reactivación económica de Pinedo en 1940: el estado debía comprar los excesos de cosecha para sostener sus precios estimular la construcción publica y privada que sean capases de movilizar otras actividades.
- Se disminuye en gran medida la deuda externa.
- Según el plan Pinedo la recuperación económica dependía de renovadas inversiones extranjeras.
- Argentina comienza a mirar hacia adentro.
- Las autoridades económicas no estaban comprometidas con la industrialización.
- Creación de juntas reguladoras: Fija precios mínimos, financia productos (tratando de asegurar la estabilidad de los precios).
Aspecto Político
Modelo Agroexportador Modelo Sustitución de Importaciones
- La expansión fue conducida por terratenientes, y busco que su hegemonía no se alterase.
- Roca: El PAN, asegura continuidad y canalización de las tensiones políticas, interiores de la oligarquía dentro del marco legal durante 20años (fue conducido por el sector más poderoso de los terratenientes: El Porteño)
- La función de la oligarquía fue organizar al estado para que opere efectivamente según el proceso político que se desarrollaba, para esto: (1) Afirmó el poder del estado consolidando la unidad nacional y acabando con particularismo políticos locales. (2) Se dota al país de un armazón político institucional (códigos, sanción de la constitución y creación de poderes nacionales). (3) A través de la fuerza militar se mantuvo el ordenamiento y se defendió y expandió la frontera.
- Surge el radicalismo “La causa” era derrocar al régimen e implementar la democracia.
- Los principales partidos eran:
1. Socialismo: intenta incorporar la clase obrera a la vida política.
2. Sindicalismo: las reformas se lograrían a través de los sindicatos
3. Anarquistas: Son partidarios de la acción violenta y de la ruptura del sistema.
4. Radicalismo: Los 1° años adoptan una política paternalista, negociadora y luego adopto una política represiva.
- Luchas Políticas: influenciadas por anarquistas crean sindicatos que alientan huelgas (Ej. Semana trágica).
- 1898-1912 Abstención Radical a presentarse a las elecciones.
- Yrigoyen buscaba el monopolio del estado sobre el petróleo.
- Preferencia de artículos britanicos “comprar a quien nos compra”
- Ley Saenz Peña: 1916 Primera elección democrática donde es electo Yrigoyen
- Reforma Universitaria
- Intervención del estado en la producción y en el ámbito de la economía. El estado redistribuirá ingresos a través de mecanismos fiscales y como garante entre capital/tarabajo.
- Proteccionismo agrícola.
- Políticas preferenciales con Gran Bretaña.
- Presencia de los militares (creación de Fabricaciones s militares).
- Negociaciones Bilaterales:
1- Pacto Roca – Runciman
2- Corporación para la promoción de intercambio.
- Se deja de lado la idea de un monopolio estatal de petróleo.
- Fiscalización de los precios de ventas al por mayor y menor.
- Reajuste de los sueldos y salarios de la industria.
- Luchas políticas moderadas por la integración nacional antes que por los intereses de las fuerzas sociales.
- Dualidad en el comportamiento partidario.
- La política de Argentina fue de empobrecer al vecino.
- la unión industrial argentina (U.I.A.) representa a los industriales pero de modo inadecuado.
- Adopción de políticas cambiarías con un sistema dual de tipos de cambios.
- Prioridad de pago de la deuda externa.
- La guerra provocó un fuerte estímulo a la industrialización y causó la expansión económica de la Argentina (la guerra dio a las manufacturas una protección casi absoluta y dio a estos bienes nuevos mercados de exportación.
- Neutralidad bélica en la guerra.
- Esta época se caracterizó por los fraudes electorales y prácticas anti democráticas.
- Los radicales toman posturas anti industrialista.
- Desde 1935 los comunistas adoptaron los ideales del frente popular.
- Las organizaciones de los ferroviarios eran las organizaciones gremiales dominantes de sindicatos de transporte y servicios
- Ausencia de reconocimientos recíprocos entre los partidos.
- Las fuerzas armadas se constituyeron como un actor político, bajo el desarrollo de una conciencia nacionalista.
- Justo y Ortiz sostenían que el progreso residía en el retorno del modelo agroexportador, no en la industrialización.
- Nacionalistas: se enorgullecían de un elitismo que inspiraba regímenes autoritarios reclamaba la constitución de una nueva minoría dirigente, nacional y no enajenada al extranjero (Uriburu).
- Creación de la Legión Cívica Argentina.
- Los militantes nacionalistas solo ocuparon cargos de menor importancia en distintos gobiernos provinciales.
- El grueso de la clase política optaba por la defensa de las instituciones constitucionales (Conservadores Liberales).
- La oposición al partido oficialista de Justo era una coalición formada por partido socialistas y el partido demócrata progresista.
- El partido oficialista estaba apoyado por Radicales Antipersonalistas, Partido Socialista Independiente y el Partido Demócrata Nacional (ellos conformaron la concordancia).
- Se creó la Federación Obrera Nacional de la construcción, fue uno de los sindicatos más importantes y más combativos del país.
- Los radicales tenían mayoría en la cámara de diputados.
- 1931-1935 abstención de los radicales a presentarse a las elecciones por ser fraudulentas.
Aspecto social
Modelo Agroexportador Modelo Sustitución de Importaciones
- Reciben gran cantidad de inmigraciones, que produjeron una movilización social ascendente.
- Se quería excluir a la iglesia, como competencia de la oligarquía.
- Con las inmigraciones masivas se duplicó la población y hubo predominio de extranjeros se concentraron en el litoral y la pampa.
- Apareció la clase media: En el sector rural los intentos de colonización primero y el régimen de arrendamiento después, permitió su aparición. Su rasgo común era su condición de marginales.
- Estructura de centros urbanos:
1. Rápido crecimiento poblacional.
2. La desigualdad estructural de la población de cada región con referencia al proceso exportador agropecuario, genera un efecto de expulsión de poblaciones de las zonas no privilegiadas.
- Para el año 1895 de cada 5 habitantes 4 son extranjeros.
- En 1914 se estabiliza el flujo inmigratorio. – Nacimiento de la burguesía industrial.
- Movilidad social ascendente, expansión de los estratos medios.
- Cese de la inmigración externa.
- Masiva migración interna, que reemplaza a la inmigración externa, que permitió que continúe el crecimiento urbano ya que el hombre se traslada del campo a la ciudad producto de la industrialización que se estaba desarrollando en la época.
- Como consecuencia de los bajos salarios las familias obreras vivían en conventillos.
- Aumento de la enseñanza superior y media, que permitió un aumento de la movilidad en los diferentes estratos.
- Las personas más móviles fueron los argentinos nativos.
- La inmigración interna ha ido a ubicarse en los estratos inferiores, y los nativos de la zona urbana se han visto favorecidos.
- Otro elemento que favorece el ascenso es el origen extranjero de uno de los padres o ambos.
- La mayoría de los hombres que ascienden a clase media se vuelve políticamente más conservadora. Las personas móviles tienden a ser más apáticas y menos activas políticamente.
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